En pésimas condiciones, instalaciones del Cereso de Apan


ceresoLa infraestructura penitenciaria en la entidad es deficiente y durante años la han padecido los 2 mil 600 presos de los 12 reclusorios estatales, uno de los cuales, el Centro de Readaptación Social de esta región, está en pésimas condiciones.


Juan Carlos Delgadillo Hernández, director del centro, señala a El Independiente de Hidalgo que la infraestructura del penal que dirige es muy vieja y se encuentra desgastada, ya que sus paredes son de abobe.

Delgadillo Hernández dijo que la mayoría de los edificios que funcionan como penales tienen deficiencias y provocan inseguridad entre la ciudadanía, pues la mayoría no tienen estructuras sólidas, adecuadas para ser cárceles.

Las construcciones no fueron hechas con criterios de clasificación, están construidas con materiales desmontables, lo que facilita su destrucción en caso de motines, señaló Delgadillo Hernández, quien declaró que las instalaciones eléctricas y servicios sanitarios están en pésimo estado.

Es importante señalar, dijo, que en casi todas las prisiones existen muy pocos espacios “para la práctica de deportes o esparcimiento”.

Otro problema que existe en los ceresos hidalguenses es la sobrepoblación, y el de esta localidad no es la excepción, ya que tiene capacidad para 25 presos y, sin embargo, se encuentran recluidos más de 60.

Comentó que es importante garantizar mejores circunstancias a los internos, sea cual sea su situación legal, ya que “son seres humanos y merecen trato digno”.

El personal del sistema penitenciario municipal, apuntó, “instrumenta mecanismos para que los internos tengan actividades que les permitan tener un ingreso económico por su propio esfuerzo”.

En el código penal se establece tanto el trabajo de los internos como el estudio en un estatus de obligatoriedad, a fin de cumplir con un verdadero modelo de readaptación y evitar que algunas cárceles califiquen como escuelas del crimen, explicó.