Modelos educativos a seguir


A través de estas líneas se ha comentado en reiteradas ocasiones acerca de los esfuerzos que el gobierno federal ha realizado en aras de fortalecer los procesos de enseñanza en los distintos niveles educativos -sobre todo en el nivel básico- y que a la fecha no han cumplido al 100 por ciento con sus metas establecidas.


Asimismo, se han analizado las diversas acciones que el presidente Calderón ha implementado con el fin de incrementar la calidad en la educación. Sin embargo, los resultados indican que nuestra educación básica -la cual es la base formativa de cualquier ciudadano- tiene graves rezagos que se proyectan en el bajo rendimiento tanto de maestros como de alumnos. Desde luego que existen verdaderos ejemplos, muy pocos por cierto, de escuelas donde exitosamente se han implementado estrategias educativas que han fortalecido significativamente el proceso enseñanza-aprendizaje y que como resultado obtienen que tanto alumnos como docentes alcancen su más alto potencial académico.

Existen a lo largo y ancho del país modelos educativos que actúan como pruebas piloto de escuelas que han incorporado a su modelo aspectos cognitivos, psicomotrices y afectivos. Es decir, escuelas que procuran una formación integral que garantizan tanto en alumnos como en profesores una serie de competencias genéricas tales como: pensamiento crítico, solución de problemas, comunicación escrita y oral, comprensión lectora, dominio de idiomas extranjeros, uso de las tecnologías de información y comunicación, aprendizaje colaborativo y metodologías de investigación.

De igual forma, crean en el educador y en el educando conciencia para cuidar el medio ambiente, ser mejores ciudadanos acordes con las necesidades del siglo XXI, a participar activamente en el desarrollo de sus comunidades y a ser personas sanas mediante el cuidado de la salud. Dichas instituciones educativas también han adoptado el modelo de escuelas de tiempo completo, es decir, en lugar de llevar un horario de cuatro horas y media es de ocho horas. Aprovechan las horas extras para actividades físicas, afectivas y psicológicas, así como para reforzar áreas del conocimiento en donde presentan atraso.

No obstante los resultados favorables que han obtenido estas escuelas, la mayoría de colegios públicos siguen con prácticas del siglo pasado, en las que se sigue centrando el proceso educativo en la enseñanza y no en el aprendizaje. En otras palabras, la educación se centra en el maestro y no en el alumno.

Debido a lo ya comentado, resulta necesario comparar nuestro sistema educativo con un sistema europeo exitoso como lo es el de la República Federal de Alemania. Este sistema ya ha adoptado el modelo actual en donde el proceso encuentra su eje central en el aprendizaje del alumno mientras que el profesor resulta ser un facilitador, y a diferencia del mexicano va desde el nivel primario hasta el bachillerato, es obligatorio mientras que en México solo es ineludible hasta el nivel secundario. Los horarios son de ocho horas y sus programas educativos incorporan aspectos cognitivos, psicomotrices y afectivos. Todas las escuelas son multilingües y en algunas de ellas procuran preservar el idioma materno de los estudiantes inmigrantes con el fin de mantener las raíces culturales y así incrementar el acervo cultural de los ciudadanos.

Pero lo más importante y relevante del sistema educativo alemán es la formación y capacitación que reciben los educadores antes de incorporarse al ámbito laboral. Para que un maestro pueda estar frente a un grupo de alumnos necesita haber cursado la licenciatura en educación y al término debe atender un curso de dos años denominado “Seminario Pedagógico-didáctico” el cual tiene como objetivo enseñar a los futuros educadores a enseñar adecuada y eficazmente. Prácticamente los seminaristas al final del programa dominan temas de enseñanza, educación, evaluación, consejería, diagnóstico, organización, administración e innovación.

En este sentido, seria necesario que las autoridades educativas del país volteen y analicen los modelos educativos de países tanto desarrollados como sub-desarrollados líderes en este rubro y que modelen dichas actividades para adecuarlas a las necesidades y circunstancias que vive actualmente la sociedad mexicana.

Ya tenemos el ejemplo de las escuelas modelo, lo que nos indica que sí se puede lograr una reforma profunda en el sistema educativo mexicano.

* cravioto_r@hotmail.com