La Rana Minera, con sello de abundancia


Comerciante desde la cuna, pues sus padres ejercieron este oficio en su pueblo natal La Misión, Andrés Velázquez Vázquez inició hace 20 años en Pachuca lo que hoy representa un próspero negocio que conjunta un restaurante bar y una tienda dedicada a la venta de minerales de ornato y souvenirs: La Rana Minera.
El expresidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) se desnuda como prácticante del esoterismo; asume que es un hombre con suerte y afirma que sus creencias espirituales, llenan su vida de prosperidad y abundancia; La Rana Minera lo refleja.
Tiene 50 años y en 40 de ellos su curso giró en el medio esotérico, luego que su padre fuera sanado tras estar muy enfermo mediante esta práctica. Para él, hablar de ese aspecto es mostrar “la otra cara de la moneda” detrás del empresario exitoso.
Andrés, lee el tarot, cree en Dios como ser universal y en el destino que dicta que nada en esta vida sucede por casualidad y que toda existencia tiene una razón de ser; la suya es fluir en positivo, filosofía que imprime no solo para vivir, también como una fórmula de éxito en los negocios.
La alegría, asegura, es básica para los comerciantes, “pues cuando no vendes, existe el riesgo que te deprimas, pero más bien la clave es que si algo no sale, intentes con una u otra cosa”.
Pocos, pues es la primera vez que lo comparte públicamente, saben de la faceta espiritual del comerciante, que también gusta de las ranas, la razón es simple: son símbolo de abundancia. Así a la usanza de los comerciantes mayas, quienes portaban una rana para atraer buenos adagios, en su establecimiento rebosan representaciones de estos anfibios.
También es conocedor y creyente de las propiedades energéticas de los minerales, como los cuarzos y piedras preciosas, como el jade y turmalina, usadas por culturas ancestrales. Esta es una de las razones que lo llevaron a incursionar en la venta de rocas que admira por su belleza.
Estos dos conceptos, sumados a la tradición minera de Pachuca y Mineral del Monte, donde en antaño montó un negocio dedicado a la venta de minerales, dan origen al nombre de La Rana Minera, cuyo principal mercado son los turistas que pasean en el primer cuadro de la ciudad.
Andrés Velázquez Vázquez fundó este establecimiento en 1993, el cual a la fecha está en pie en una de las esquinas de mayor circulación en el corazón del centro histórico, justo frente al Reloj Monumental de Pachuca. Abarcar desde el restaurante, ubicado en la parte superior de la tienda de souvenirs y minerales, donde paseantes y pachuqueños pueden disfrutar de una vista panorámica de este icónico monumento.
Recuerda que migró de La Misión, Hidalgo, a la Ciudad de México y estudió la licenciatura en derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Tras trabajar en la Procuraduría Agraria durante algunos años, incursionó en el negocio de la venta de minerales con propiedades energéticas y según relata, fue de los primeros en crear e introducir al mercado souvenirs de Pachuca.
Como parte de la historia de La Rana Minera, hace 10 años, cuenta que él y sus colaboradores importaron piedras semipreciosas de diferentes lugares para combinarlas con la platería, posteriormente abrieron una tienda en Mineral del Monte y otras en Pachuca, Puebla y Veracruz. Luego siguieron con la exportación de minerales y plata a Nueva York y Madrid; también hacían intercambios con Colombia y Brasil.
No obstante estas dejaron de ser opciones rentables tras la incorporación al mercado de productos chinos.
Hoy Velázquez Vázquez dirige su negocio junto a sus dos hijos, Antonio y Alejandro. La Rana Minera tendrá larga vida, pues también trabaja una línea de souvenirs pachuqueños con marca propia.