Señalan especialistas que es válido usar el servicio ante dudas sencillas de seguimiento,
pero no en situaciones de urgencia  cuando se trata de diagnósticos o tratamientos

Fernanda ramón

Doctor, el niño tiene mucha
tos desde la mañana,
le mando un audio para
que lo escuche, por favor
dígame ¿qué le doy?”.
Para los médicos y médicas de la
salud, el WhatsApp puede ser una extraordinaria
herramienta de comunicación
con sus pacientes… o un verdadero
tormento.
Con más de mil millones de usuarios
activos diariamente en el mundo,
el servicio de mensajería instantánea
se ha convertido en un medio de asesoría
y consulta en el cual los pacientes
no necesitan sacar cita, presentarse físicamente
o pagar honorarios.

“La medicina ha evolucionado de
acuerdo a la tecnología y los medios
de comunicación”, dice Raúl Gutiérrez,
jefe del departamento de Medicina Familiar
del Hospital Universitario.“Anteriormente nada más era la
consulta personal con la agenda de
una cita, posteriormente la aparición
del teléfono y de los 90 para acá el
correo electrónico; actualmente aparecen
los otros medios como Whats-
App, Facebook y las videollamadaspor Skype”.

Por el ahorro de tiempo y dinero,
el fácil acceso a zonas distantes para
la atención de especialistas y la posibilidad
de transmitir documentos, enlaces,
audios e imágenes en alta calidad,
el WhatsApp podría considerarse una
auténtica herramienta de la telemedicina,
es decir del servicio sanitario
a distancia.

Sin embargo, muchos especialistas
todavía tienen sus reservas debido
principalmente a que la aplicación
no cuenta con protocolos que formalicen
y regulen esta forma de consulta,
es decir, no hay estándares aceptados
sobre cómo enviar los mensajes y en
qué circunstancias.

Además, existen riesgos para ambas
partes cuando se habla del diagnóstico
y tratamiento por esta vía.

“Jamás se va a comparar el que tú
puedas ver y tocar al paciente con la foto
que te pueda mandar o lo que te pueda
decir. No es algo que se deba hacer,
pero la tecnología nos está alcanzado
y no podemos quitarnos, pero sí poner
límites en cuanto a qué sí y qué no”, comenta
Adriana Islas Escudero, ginecoobstetra
especialista en infertilidad en
el Centro Médico de la Mujer.

Sus ventajas

Algunas ventajas evidentes para médicos
y pacientes son la facilidad con la
que esta herramienta permite transmitir
exámenes de laboratorio, comunicar
resultados, agendar o recordar una cita,
brindar asesoría y promover la salud.

Una de las más importantes es la
posibilidad de resolver dudas no urgentes
de manera rápida ahorrando tiempo
en lo que antes se hacía con llamadas.

“El WhatsApp es un medio para que
no te estén hablando todo el tiempo si
no son cuestiones urgentes, por ejemplo,
yo tengo consulta seguida de 4 a 8,
si tú tienes una duda que no es urgente
me puedes mandar mensaje y eventualmente
te voy a contestar.

“Si no existiera WhatsApp tuvieras
que estar hablando cada ratito y preguntar:
‘¿ya se desocupó?’ y ‘¿ya puedo
hablar’’ para preguntar algo que se
puede resolver en un minuto.

“En el seguimiento del paciente es
muy bueno, yo creo que eso aplica para
todas las especialidades: ‘oye doctor
en la farmacia me están diciendo que
no hay este medicamento pero hay este
otro, ¿qué hago?’”, dice Jerónimo Monterrubio,
cirujano bariatra en el Hospital
Muguerza.

“En el postoperatorio inmediato a
veces los pacientes quieren ver: ‘doctor
una herida se me puso roja’, entonces le
puedo decir: ‘tómate una foto de la herida
y mándamelo’, nos da información”.

En este escenario, pediatría es la especialidad
más socorrida, y es donde se
tiene oportunidad de brindar contención
a las mamás preocupadas.

“Mando hacer exámenes y les digo:

‘mándame los resultados por ahí y me
facilitas el que pueda visualizarlos y revisar
que todo vaya bien o si hay algo
mal y necesito verte’”, dice Sergio Fernández,
director del Instituto de Pediatría
del Hospital Zambrano Hellion.

“Me pasa también con los niños que
se comen un cuerpo extraño, tomas la
radiografía, me la mandan y ya digo: ‘vete
al hospital o espera un poco más’”.

Desventajas

Como en cualquier medio
electrónico, con el WhatsApp
pueden presentarse algunos
riesgos para los médicos y
los pacientes como problemas
técnicos, de seguridad o
incluso jurídicos.

La información incompleta
y la eliminación del contexto
de la comunicación verbal
son algunas de los circunstancias
más comunes, dice
el médico familiar y geriatra
Gutiérrez.

“Algunos pacientes nada
más ponen lo que ellos quieren,
me ponen: ‘doctor me salió
una bolita’ y me mandan la
foto. En cambio si estuviera
aquí yo pregunto desde cuándo,
si le duele o si se corre el
dolor a otro lado”.
“El WhatsApp no permite
ver tu gesticulación, tu entonación
de voz, no me permite
ver cuando te quedas callada
o la mirada, ésas son las limitantes
que pudiera haber”.
Uno de los riesgos más
importantes es que, ante la
presentación de un nuevo síntoma,
los profesionales ante
la limitada información, den
un consejo equivocado.

“Si a mí una paciente, aunque
ya se quién es y conozco
que siempre tiene dolores así
y le digo: ‘tómate un ketorolaco
cada ocho horas’ y ella
se lo toma y resulta que tenía
un apéndice y se perfora
y termina con una infección
en el abdomen, vamos a suponer
que se muere, legalmente
sí puede tener implicaciones
porque se tiene cómo
demostrar que yo le dije
que se tomara eso”, dice Islas
Escudero.

“Por eso siempre les aclaro
eso: si no mejoras o si se
agrega otro síntoma, tienes
que ir a revisarte”.

En otros escenarios pueden
ocurrir errores al escribir
que den una interpretación
completamente diferente, sobre
todo cuando se hace en
situaciones extremas como
de madrugada.

“A las tres de la mañana
poner una dosis, te puedes
equivocar con un punto y un
punto significa de la dosis terapéutica
a la dosis tóxica, entonces
ese tipo de errores las
personas no lo ven, en cambio
si tú lo dejas por escrito
(en el expediente), aquí está
el documento”, dice Enrique
Villarreal, neumólogo pediatra
en el Hospital Zambrano
Hellion.

La privacidad de la información
compartida supone
riesgos también, ya
sea porque se viole la confidencialidad
o bien haya
accidentes como dejar el
celular olvidado o apretar
el botón equivocado que
comprometan la seguridad
de los pacientes.
“Ahorita yo dejo aquí el
celular y trae una foto suya
o viene información suya, yo
soy responsable de la información
de los expedientes, yo
respondo por eso, pero todo
esto (celular) todavía no está
reglamentado”, dice Gutiérrez.
“En el caso de esto no existe
esa ley por ejemplo (como
la ley de protección de datos),
una ley que te obligue a proteger
la confidencialidad”, dice
Monterrubio.

CUÁNDO SÍ, CUÁNDO NO

Para una buena comunicación médico-
paciente vía WhatsApp, lo
más importante es que los pacientes
aprendan a distinguir cuándo
sí y cuándo no debe utilizarse.

El consenso general dice que
es válido buscar a los doctores con
dudas sencillas de seguimiento,
pero no es válido en situaciones
de urgencia y cuando el paciente
y el médico no se conocen.

Para ello es importante que
las personas aprendan a identificar
qué es una verdadera urgencia,
dice Fernández, director del
Instituto de Pediatría del Hospital
Zambrano Hellion.

“Tengo que explicarles bien:
esto no es para urgencias o sí es,
si tu hijo tomó cloro y yo estoy
en la consulta y no veo el mensaje
en tres, cuatro horas, a mí
me preocuparía que esa mamá
no hizo algo.

“Hay que explicarle a la gente
para qué, porque pareciera que
a la generación nueva no le gusta
hablar por teléfono y ése es el
punto: hay cosas que no se pueden
resolver por mensajería”.

Para el pediatra Gabriel Rodríguez
Camelo, muchos padres
incluso se vuelven dependientes
del doctor y los imposibilita
a actuar correctamente ante una
emergencia.
“Se vuelven dependientes, ‘me
espero a ver qué dice el doctor por
WhatsApp’, cuando antes era ‘vete
al hospital’ y luego le hablan al
doctor.
“Sí ha llegado a ese nivel tal de
dependencia que ya preguntan
absolutamente todo, que si puede
cambiar de toallitas húmedas a hipoalergénicas,
por ejemplo”.

PREFIEREN EVITARLO

Se ha generalizado tanto esta práctica,
que los especialistas advierten
que cada vez son más los pacientes
que quieren información al instante y
n dependen de que contesten lo más
pronto posible y limitan al máximo la
consulta cara a cara.

“Lo que hice fue preguntarle a 40
médicos: ‘¿qué opinas del WhatsApp?’.
La realidad es que a la mayoría no le
gusta, porque, uno, no hay confidencialidad
y otro porque muchos sienten
que la gente trata de evitar la consulta.
Otra queja de los doctores es que sienten
acosados”, dice Gutiérrez.

Por ello es importante aprender
que cada profesional tiene sus propias
reglas y preferencias en cuanto al
uso de esa aplicación y es algo que se
debe hablar desde el inicio, sugieren
especialistas.

Esto puede ir desde horarios para
contactarse, cosas qué compartir y que
no, e incluso costos.

“De repente te encuentras pacientes
que amablemente te dicen: ‘quieroque me asesores’ y platicamos por
teléfono y me dicen: ‘doctor, pásame
tu número de cuenta para depositar
lo que cobras en tu consulta’, y allí yo
siempre tengo un conflicto, el dinero
no es lo que me motiva a tratar de
ayudarte, pero tampoco criticaría a alguien
que lo cobra”, dice Fernández.

Para muchos especialistas, cobrar
honorarios por consultas en WhatsApp
sería desvirtuar el querer ayudar a la
gente, pero para otros, es una medida
justa al igual que en muchas otras
profesiones.

“Estrictamente es una asesoría, en
teoría, como cualquier abogado, te cobra
la asesoría. El mecánico te la cobra,
aquí el problema es que nuestra profesión
tiene que ser un poco más humana
y si quieres cobrar algo de más
te tachan de inhumano y no es cierto”,
dice Rodríguez Camelo.

“Sin embargo eso lo puedes especificar:
‘en mi consulta es esto y las
asesorías va incluido en lo que va mes
con mes’”.

10 ‘mandamientos al usar WhatsApp’

 

  1. No sustituyas la mensajería instantáneapor la consulta personal.

  2. No busques al médico en situacionesde urgencia por este medio, mejorllámale por teléfono o acude directamenteal hospital.

  3. No busques dosis de medicamentoso recetas por este medio.

  4. No busques a un especialista pormensaje si no te ha valorado personalmenteantes.

  5. Si te encuentras fuera la Ciudad,acude con alguien cercano o viaja a laCiudad para la consulta con el médicoque quieres.

  6. Siempre ajústate a un comportamientoprudente. Las reglas éticas siguensiendo válidas.

  7. No envíes mensajes en horarios inapropiados.Si es urgente mejor llama oacude a un centro de salud.

  8. Relee el mensaje antes de enviarlo,la función de autocorrección puedegenerar errores.

  9. No busques a tu médico parapreguntar por dudas de familiareso amigos que no han sido valoradospor él.

  10. No esperes una contestacióninmediata ni asumas que si no recibesrespuesta es algo personal

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