+A matar o morir, la elección en Edomex
+Ganar “a como dé lugar”, orden al PRI

De manera invariable, cuando dialogo con ciudadanos durante la presentación de alguno de mis libros, una pregunta frecuente, es: ¿Vale la pena salir a votar?
Mi respuesta, siempre, es en una dirección: ¡Por supuesto que hay que votar! Por quien se quiera, por el candidato que te convenza, pero tenemos la obligación de ir a las urnas. Bajo el actual sistema electoral, el voto nulo no funciona. Es estéril. Por eso debemos votar.
Votar por quien uno quiera. El voto es libre
Empero, la elección para gobernador del domingo próximo en el Estado de México es diferente a las demás, sencillamente, porque es mucho más que una simple jornada electoral de calendario. Está en suerte, nada menos, que la sobrevivencia de una parte del sistema político –encarnado por el PRI– que representa, en la entidad, el rechazo a la alternancia política, la corrupción como fórmula de gobierno y la antidemocracia como escudo protector para mantener la hegemonía político-financiera-social.
El domingo, en el Edomex, está en juego –tal vez es la única frase con una fuerte dosis de verdad del propio Alfredo del Mazo–, el futuro del país. Y sí: votar por quien se quiera, ajenos a compra de sufragios, presiones de partidos o amenazas del gobierno en turno. Votar por quien uno elija.
Pero estrictamente como periodista, y bajo el sentido de libertad que se ejerce en SinEmbargoMX, planteo a los lectores 10 razones para no votar por el candidato del PRI, Alfredo del Mazo, porque ello –me parece–, sería perpetuar la existencia de un sistema caduco que en nada beneficia a la incipiente democracia mexicana y, en cambio, la frena, contamina y pervierte.
Podremos estar o no estar de acuerdo. Se vale. Es sano.
Aquí, esas razones:
1.- No votar por Del Mazo, porque ello significaría condenar al Edomex a un gobierno a la vieja usanza: bajo el signo de la antidemocracia, de la corrupción y la mala administración. Así formaron a los priistas: repeliendo a la democracia. No la practican. No la entienden. Les incomoda. Y el junior es un producto natural y puro de ese tipo de gobierno que ya no tiene cabida en el México al que aspiramos: un México democrático, menos corrupto y con gobiernos más eficientes.
2.- No votar por Del Mazo, pues al derrotarle, sería un mensaje que retumbaría hasta Los Pinos: te reprobamos también a ti, Enrique Peña Nieto, como presidente. No nos ha gustado tu gobierno.
3.- No votar por Del Mazo, puesto que sería la mejor forma de censurar el pésimo gobierno de Eruviel Ávila, que mantiene al Edomex como el estado más pobre, más inseguro y con mayor número de feminicidios. Casi nada.
4.- No votar por Del Mazo, porque representaría un innegable y alentador triunfo ciudadano, con un mensaje claro: necesitamos otros sistemas de gobierno y políticos en el Edomex. Sin violencia, y a golpe de votos, los sacamos del poder. (No en balde, 80 por ciento de los mexiquenses considera necesario un cambio de partido en el gobierno, como lo muestra la encuesta del diario Reforma de abril pasado).
5.- No votar por Del Mazo, ya que equivaldría a votar por los Hank, por los Montiel, por los Chuayffet, por los Eruviel, por las castas que han hundido al estado. (Cuando votes el domingo, recuerda la riqueza descomunal y ofensiva de Arturo Montiel a costa de los bolsillos mexiquenses, y decide entonces).
6.- No votar por Del Mazo, pues sería extenderle un cheque en blanco a los Peña Nieto, a los Videgaray, a los Miranda, para que sigan explotando por otros seis años, al menos, las arcas del Edomex, sin que nadie los moleste. Cada día más ricos, cada día más repudiados.
7.- No votar por Del Mazo, porque al hacerlo, se estaría dando el tiro de gracia al Edomex en su aspiración de tener mayores niveles de bienestar democrático, económico y social. Los mexiquenses merecen mejores gobiernos. El PRI ya no los garantiza. (Si es que algún día los garantizó).
8.- No votar por Del Mazo, ya que a voto comprado, reclamación desechada. No se vale vender el voto y luego quejarse del PRI.
9.- No votar por Del Mazo, puesto que el próximo domingo podría dar inicio, con una derrota del PRI, la transformación de una parte del sistema político mexicano, con un mensaje contundente: este sistema ya no funciona y debe ser echado a golpe de votos. La orden de Los Pinos es ganar “a como dé lugar”. Ya veremos hasta dónde los dejamos llegar.
10.- No votar por Del Mazo, ante la encrucijada que hoy se presenta: somos valientes y por eso buscamos nuevas formas de gobierno, o somos cobardes y preferimos al partido de siempre que roba y deja robar.

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El próximo domingo, los mexiquenses deben salir a votar. Sin duda. Por quien quieran. De manera libre. Digna. Firme. Sin un puñado de billetes que les digan a quién elegir. Ya lo hemos dicho en esta columna: a votación ciudadana alta, derrota del voto duro (o coptado), en este caso, que favorecería al PRI.
Salir a votar es una obligación, no una opción.
Ya veremos el domingo de qué están hechos los mexiquenses: de acero o de plastilina.

TW @_martinmoreno
FB Martín Moreno

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