Empezar 2017 con el compromiso de hacer brillar a la escritora más importante nacida en Hidalgo en 1917, bella y airosa eternamente: Margarita Michelena. Debemos celebrarla, recordarla, presumirla, repetir sus poemas al ritmo de este viento tan nuestro, aprender de su periodismo de opinión lleno de verdades y sarcasmo sensacional. Que este año la celebremos cada mes.
Un libro que escribí sobre la vida de esta poeta y periodista aguarda paciente salir a la luz, el título es sencillo. Margarita Michelena: poeta y periodista. Fue una investigación que provocó admirarla, enamorarme de su poesía, darme inspiración en mi propio periodismo. La comparto en mis grupos de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y es fascinante cuando mis alumnas se emocionan con ella, cuando mis alumnos memorizan sus logros. Le doy voz otra vez en las conferencias donde hablo sobre ella. La evoco de la mano de su hija, Andrea Cataño. Me conmueve que mi exalumna Luisa Leticia García haga una tesis para recuperar a esa mujer que conoció mientras iba a la Hemeroteca Nacional a fotocopiarme cada artículo publicado en el periódico Excélsior.
Les invito a que cada mes me acompañen a celebrarla, a recordarla, a que estos 100 años queden bien marcados desde 1917 a este recién llegado 2017. Una de las etapas que me conmovieron mucho de su vida fue ese día que ella nació.
Llegó al mundo la noche del 21 de julio de 1917 en una vieja casona de Pachuca. A su madre la asistió Goya, la fiel mujer otomí de lengua dulce y suaves manos morenas. Fue una hermosa niña de fulgurantes ojos azules. Mientras la sostenía en brazos por primera vez, Benita suplicaba: “Dios, no me la quites como a los otros… es tan linda. Se llamará Margarita, en honor a santa Margarita de Alacoque, que hoy celebra su día”. Su padre, Leopoldo, el castellano recio con su muro de amor inexpugnable, no había regresado de la mina con cuya dureza se hablaba de tú. Goya limpió a la niña y la vistió con la ropita que Benita le tejió con sus manos de hada celta. Así pasó sus primeras horas en este mundo Margarita Michelena…
Nadie mejor que Andrea Cataño para evocar el nacimiento de su madre. Para pintarnos ese momento con amor y respeto, con ternura y melancolía. Pachuca ya era bella y airosa, el viento soplaba suavemente en el mes de julio, el aire suspiraba esperanzador sobre el día 21 pero al mismo tiempo la fuerza de un huracán pronosticaba el nacimiento de una hidalguense que arrullaría palabras, levantaría torbellinos de poesía y tifones periodísticos, el año que marcaba en el calendario en ese instante ya había pronosticado la historia de México, era 1917. Su padre se llamó Leopoldo Chillón Mateus y su madre Benoite Michelena.
La voz de Andrea Cataño, hija de Margarita Michelena, a veces parece quebrarse de emoción y yo espío sus ojos que se cierran para atrapar la nostalgia y sin esfuerzo recordar las historias que su mamá le platicó, los olores que mágicamente la voz materna convirtió en memoria… 100 años de Margarita Michelena.

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