A 366 kilómetros de la Ciudad de México, el 19 de septiembre de 2017, el presidente Enrique Peña Nieto viajaba rodeado de su equipo de trabajo y parte de su gabinete. Realizaban un mapeo para revisar la zona afectada por el sismo del 7 de septiembre de ese año.

Aún en vuelo, una persona cercana al mandatario interrumpió la reunión en los cielos oaxaqueños y le dijo en voz baja: “Señor presidente, acaba de registrarse un sismo muy duro en la Ciudad de México. Estuvo muy fuerte”.

En la capital de la República mexicana, oficinas y edificios se sacudían, se contaban cientos de personas que salían despavoridas y se reunían a mitad de las calles para alejarse de los vidrios de las ventanas que caían y se hacían añicos en el piso; otros caminaban juntos, tapando su nariz por el olor a gas de algún inmueble colapsado.

Para muchos fue imposible no recordar un hecho semejante ocurrido 32 años atrás, de magnitud 8.1, registrado a las 7:19 de la mañana con epicentro en las costas de Michoacán y Guerrero, cerca de la desembocadura del río Balsas.

Pero en 2017, los daños fueron cuantiosos con el desmantelamiento físico de la Ciudad de México, Morelos, Oaxaca, Estado de México y Puebla.

Millones de pasajeros que viajaban en las distintas líneas del Metro tardaron angustiosos segundos en saber que el movimiento de los vagones en los que viajaban no era normal. Entraron en pánico. Los trenes parecían un péndulo. “¡Está temblando!” No había señal ni luz.

Más tarde, Peña Nieto dio un mensaje en cadena nacional: “Quiero expresar mis condolencias a quienes perdieron un familiar o un ser querido. México comparte su pena”.

Los primeros reportes ciudadanos arrojaron 44 edificios afectados, entre ellos el Colegio Enrique Rébsamen, que hasta hace poco, con la detención de su directora, tuviera un malhadado desenlace.

Peña dijo en un principio que serían necesarios más de 38 mil millones de pesos para la reconstrucción. Posteriormente, corrigió al manifestar que se requerirían alrededor de 48 mil millones. Es de suponer que al paso del tiempo fueron más, en una obra global que pareció inconclusa.

El libro 19S, el día que cimbró México, recapitulación de quienes abonaron su concurso para satisfacer todos los ángulos de la conflagración, es de Yohali Reséndiz. Agrega, en un subtítulo: Una mirada a las fallas estructurales del gobierno y la corrupción de las instituciones.

Desde 2006 es reportera de especiales en Grupo Imagen, que abarca: Excélsior TV, Reporte 98.5 FM, Imagen Informativa 90.5 FM, Excélsior, Exonline y Canal 3.

Es autora y responsable del blog Periodismo a Toda Prueba. En su carrera hay reconocimientos, bien merecidos, a su labor informativa.

En el índice participan 24 articulistas, predominando objetividad en sus juicios, no exentos, algunos, de señalamientos a una malamente estructurada ayuda para quienes resultaron víctimas del sismo.

De editorial Aguilar, la primera edición es de enero de 2018.

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