“Un hombre a mi lado sacó un rifle, apuntó al cielo y disparó. Todo se volvió un caos”
Sobreviviente de Tlatelolco

ISAAC VILCHIS REYES
Pachuca.- Y de repente cayeron bengalas desde un helicóptero, esa era la señal; a mi lado, un hombre con una gabardina sacó un rifle, apuntó al cielo y disparó, todo se volvió un caos.”

Esas palabras fueron expresadas por José René Rivas Ontiveros, quien en el momento de la masacre en la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, apenas era un estudiante de preparatoria, justamente de la Preparatoria tres, mismo número que la prepa que visitó el 4 de abril en Pachuca.

Cuando René Rivas recordó las vivencias de aquel trágico 2 de octubre de 1968, las lágrimas rodaron por sus mejillas. El ahora investigador de la UNAM, experto en movimientos estudiantiles, transmitió la misma pasión y convicción con la que alzaba la voz en el movimiento estudiantil.

Como un auténtico guerrero a los ojos de los estudiantes, René Rivas habló sobre los movimientos revolucionarios que influyeron en la década de 1960, haciendo hincapié en cómo a raíz de lo ocurrido, tanto en México como en otros lugares como Cuba, los estudiantes lograron establecer un poder en su voz que antes no podía ser percibido.

Hay pocas oportunidades de escuchar a tan singular personalidad como la de José René Rivas Ontiveros, quien tiene una admirable trayectoria como investigador egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), además de haber sido dirigente de una de las preparatorias en el movimiento más recordado en el ámbito estudiantil.

Después de haber hablado sobre lo ocurrido en 1968, los estudiantes de la Prepa tres de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) tuvieron la oportunidad de preguntar a viva voz todas las inquietudes que tenían al respecto, hicieron cuestionamientos acerca de sus vivencias, de los sentimientos que lo habían abordado antes, durante y después de la masacre.

Terminando la conferencia moderada por Azul Kikey Castelli, del equipo de la dirección de fomento a la lectura, y en presencia del director de la Preparatoria tres Francisco Angeles Angeles y la coordinadora de vinculación Belem Benítez Vargas, fueron entregados los reconocimientos pertinentes.

Posteriormente, René Rivas conversó con alumnos que mostraron su interés por el tema adquiriendo el libro de autoría del ponente, ahí, de forma más personalizada fue contestando las preguntas que surgían de los estudiantes garza, que con cierto grado de emoción lo escuchaban atentamente.

Hacia la Preparatoria Ixtlahuaco

La travesía continuaba al día siguiente. Desde muy temprano, René Rivas salía con el equipo de la dirección de fomento a la lectura rumbo a Ixtlahuaco, el viaje fue de casi tres horas pero con un ambiente ameno dentro de la unidad de transporte.

Al llegar a la Prepa de Ixtlahuaco, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), René Rivas quedó fascinado por el paisaje que podía admirarse desde las instalaciones, ya que se apreciaba la naturaleza en su máximo esplendor en cualquiera de las áreas del instituto y que se volvía una gran experiencia con el complemento de la excelente atención recibida por parte del personal administrativo del plantel, a cargo del directivo del mismo Daniel Abraham Mondragón, y de Bibiano Mendoza Austria, encargado del área de vinculación.

Ya en la conferencia, la dinámica fue moderada por el autor de esta crónica, representante de la dirección de fomento a la lectura. Durante una hora, René Rivas explicó a detalle el contexto social en el que se desarrolló todo el movimiento de 1968, los estudiantes estuvieron atentos en todo momento y cuando terminó la conferencia se reunieron todos frente a la entrada principal de la prepa, donde fue efectuada una ceremonia para entregar los reconocimientos pertinentes a cada participante.

Una vez concluida la ceremonia, Bibiano Mendoza le dio un recorrido por las instalaciones a René Rivas, quien se asombró cada vez más al ver los acabados de los salones y las vistas que tenían al estar entre naturaleza sin nada alrededor de la preparatoria que pueda distraer a los estudiantes de sus actividades. También, el director Daniel Abraham sostuvo una plática con René, a quien le contó los inicios de la prepa en Ixtlahuaco y de cómo había sido su experiencia como directivo de una escuela relativamente nueva. La conversación terminó por el hecho de que aún faltaba la visita a la Preparatoria de San Felipe Orizatlán.

San Felipe Orizatlán

Al volver a la unidad de transporte se sentía un ambiente de satisfacción de haber convivido con la comunidad estudiantil de Ixtlahuaco y con ese mismo sentir se comenzó la partida hacia San Felipe Orizatlán. Fue un viaje de aproximadamente dos horas, al llegar a la prepa no había ni una sola persona. Sin embargo, René Rivas se llevó una grata sorpresa cuando se nos notificó que la presentación se haría en una palapa que fue prestada por la localidad para el evento.

Ya en la conferencia, el calor de la tarde se dejó notar, pese a que se contaba con ventiladores alrededor de la sede, las altas temperaturas hacían ver su presencia, pese a ello, los estudiantes se mantuvieron sin problema en la conferencia que empezó con un video documental, posteriormente, el doctor René Rivas hizo su participación narrando sus vivencias, al culminar la presentación se abrió la sesión de preguntas por parte de los alumnos, quienes poco a poco se fueron animando a externar sus dudas y tras un lapso de una hora de cuestionamientos, se dio por terminado el evento.

Una vez que se retiraron los estudiantes de San Felipe Orizatlán, el director de la preparatoria Timoteo Zuviri Melo convocó a los docentes y personal administrativo, junto con el equipo de la dirección de fomento a la lectura, así como al doctor René Rivas a una comida en el restaurante del hotel donde fue llevada a cabo la actividad; la comida era una extensa muestra gastronómica de los guisados típicos de la zona, y durante la misma se tuvo un ambiente muy ameno y agradable entre pláticas y risas de los presentes.

Una vez terminada la convivencia, se emprendió el viaje hacia Tamazunchale, donde se encontraba el hotel en el cual pernoctarían tanto Rene como sus acompañantes. La noche fue muy cálida pero acogedora. Al día siguiente, aproximadamente a las 8 de la mañana, todos emprendieron la marcha de regreso hacia Pachuca en un trayecto de aproximadamente cuatro horas, y los viajeros no dejaban de admirar los paisajes tan únicos de esa zona y recordar la experiencia tan grata de haber convivido con estudiantado de la prepa tres, de Ixtlahuaco y San Felipe Orizatlán, lo que llevó a René Rivas a un compromiso personal de poder apoyar a los alumnos a través de la donación de libros para sus bibliotecas institucionales.

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