Aparece en la pantalla un zorro animado con la inconfundible voz de George Clooney, Fantástico sr Fox (2009), presumiendo a su adorable familia; en un encuadre contemplativo, un niño y una niña bailan alegremente en la playa a ritmo de “Le temps de l’amour” de Françoise Hardy, después de que el inocente y gallardo muchachito sentencia: “I love you, but you don’t know what you’re talking about”, la cinta es Un reino bajo la Luna (2019); finalmente, en un ambiente que combina rosa pastel, tonos violeta y un rojo intenso, aparece Lobby Boy con su bigotito apenas pronunciado salvando la tarde en El gran hotel Budapest (2014). Los tres momentos antes descritos poseen una estética particular, al grado de parecer tres hermosas postales en movimiento.

Wes Anderson nació en Houston y estudió filosofía en la Universidad de Texas, y esa formación es evidente en cada uno de sus guiones y sus poéticos encuadres, en su tendencia al dramatismo y por darle a sus personajes una dotación de existencialismo y comedia.

La reinvención del vintage

Es durante su etapa universitaria que conoce a Owen Wilson, con quien escribió el cortometraje Bottle rocket (1994), que un par de años después se convertiría en su primera película –Ladrón que roba a ladrón– (1996); con Wilson ha filmado siete cintas –es su actor de cabecera– y se suma a una lista selecta de intérpretes, que va de Bill Murray –con quien ha filmado ocho–, a Jason Schwartzman –con quien lleva cinco–, que se han vuelto indispensables en sus obras y justo le han dado el toque y el ánimo que las distingue.

La filmografía de Anderson no se puede entender sin su ejercicio plástico; la crítica elogia sus tomas contemplativas, sus ejercicios de simetría y su reminiscencia retro, pero a la par lo califica de ser “poco profundo” y de preferir la forma por encima del fondo. Lo cierto es que los encuadres color pastel trascienden a sus personajes y a sus situaciones. Cada cinta de ese genio parece una maqueta animada, no importa si quienes se desplazan en ella son actores o marionetas para stop motion.

Los colores esmeralda, ocre y rosados, la música vintage y sus encuadres minuciosos, son el marco donde cuenta sus historias, dejándole al espectador la impresión de haber apreciado una obra de arte.

El sendero del Peje.

Crónica de una historia de éxito periodístico

SDP Noticias es uno de los medios digitales mexicanos que han sabido abrirse paso y adaptarse a la nueva forma de comunicar los acontecimientos más relevantes de nuestro país y el mundo. En El Sendero del Peje. Crónica de una historia de éxito periodístico se narra la historia de ese medio de comunicación que va ligado a la evolución de los medios digitales, la política, la ideología de izquierda y la carrera de una de las figuras más polémicas e interesantes de México, nuestro futuro presidente: Andrés Manuel López Obrador.

Tres historias confluyen en un mismo sendero y se encuentran el primero de julio de 2018, cuando el Instituto Nacional Electoral declara como ganador, en la elección para presidente de la República, al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

La primera de las historias es la de la izquierda en México, con protagonistas como Lázaro Cárdenas, Heberto Castillo, Rosario Ibarra, Demetrio Vallejo y, por supuesto, Andrés Manuel. Una izquierda contemporánea que nace en la noche de Tlatelolco en 1968 y que empieza a organizarse y a luchar hasta llegar a la silla presidencial.

La segunda historia es la de Andrés Manuel López Obrador, político tabasqueño que peleó a brazo partido contra un sistema invencible desde la Revolución, y que construyó el México en el que vivimos actualmente. Tres veces candidato, hizo válida la consigna de que… la tercera es la vencida.

La tercera historia, narrada por sus protagonistas, es la de un blog llamado El Sendero del Peje, que se transformó en SDP Noticias, iniciando una nueva era en el periodismo digital con conceptos nuevos de comunicación como las videocolumnas y los videojuegos, que lo llevaron a aparecer siempre en el top 10 de los portales con mayor audiencia.

Fue tan vertiginoso el crecimiento que Televisa, el gigante de la comunicación en México, adquirió 50 por ciento de las acciones del portal, en uno de los movimientos más importantes que se han producido en el mercado digital mexicano.

Y, por si fuera poco, ya asociado con Televisa, compró una de las startups más exitosas, conocida como El Deforma.

sendero del Peje

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