68 en nuestra memoria

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68,nuestra memoria

El sábado 6 de octubre pasado, a unos minutos del mediodía en el teatro Guillermo Romo de Vivar, se llevó a cabo la presentación del programa multicultural 68 en nuestra memoria, un homenaje a la lucha del Movimiento Estudiantil del 68 y con motivo del 50 aniversario de un fatídico suceso para nuestra historia. El programa fue realizado por la Asociación de Escritores Hidalguenses AC (Aseshi), la Secretaría de Cultura de Hidalgo y El Séptimo Estado.

Me sentí honrado de ser invitado para la coproducción de ese homenaje, en especial por el talento y la trayectoria de los artistas invitados, de entre los que destacan: el escritor y periodista Gonzalo Martré; el maestro en ciencias políticas Virgilio Guzmán Valdez, quien es presidente de la Aseshi; Marco Levy Correa Ramírez, actor, bailarín y artista visual; Mónica Ariza Linares, poetisa, bailarina y docente normalista de historia; Santa María Vergara, cantante, compositora y directora de una importante universidad en Tulancingo; el maestro cubano Luis Oreste Oyarzabal Alonso, quien es un profesional de las artes escénicas, docente y subdirector del Centro Universitario Siglo XXI.

El programa estuvo bajo la dirección artística del maestro Luis Oreste Oyarzabal; en el primer acto evocaron aquellas imágenes inolvidables de la tarde del 2 de octubre para dar inicio a un performance en donde, a través de la expresión corporal y el palpitar de la música prehispánica, Levy y Mónica bañaron sus rostros pálidos con luces rojas y un haz de luz blanco; representaron el último tránsito de aquellos jóvenes que entregaron su vida por una transformación. Tlatelolco reclamó una vez más su tributo, como lo hizo en muchos ayeres precolombinos.

Poemas inspirados en aquellos sucesos cobraron vida; Levy en solitario continuaba su acto. La canción “Si se calla el cantor” fue interpretada con gran emoción por Santa María Vergara, cerrando el segundo bloque y dejando un minuto para el silencio y la reflexión.

El tercer y último bloque fue para la presentación del libro Los símbolos transparentes (editorial Alfaguara) del autor Gonzalo Martré. Virgilio Guzmán dialogó con él respecto de su obra, la cual nos habla acerca de la matanza de Tlatelolco, que contó con muchos testigos.

Gonzalo Martré, en 1968, era director de la Preparatoria uno de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El 2 de octubre, Martré estuvo presente en la Plaza de las Tres Culturas al momento de la masacre. Los símbolos transparentes narra desde de la sátira ese momento y ofrece una nueva perspectiva del movimiento, las motivaciones de los estudiantes, la indiferencia de las autoridades, los que murieron bajo la represión del Ejército, los torturados, los desaparecidos, aquellos que se unieron a la guerrilla o los que han vivido lisiados para siempre sin olvidar sus ideales. La trama avanza en torno a la Brigada Lucio Blanco, un grupo informativo y propagandístico integrado por Humberto, Víctor, Saúl, Andrés, Rosa y el Pifas, seis jóvenes inscritos al movimiento estudiantil inspirados por alcanzar un futuro distinto.

Después de que Los símbolos transparentes estuvieron censurados por décadas, al atreverse a llamar por su nombre a los personajes más importantes del régimen y por denunciar la crudeza de sus métodos, y a pesar de que Octavio Paz afirmó en su poema “Postdata” que los símbolos de nuestra historia se volvieron transparentes después de Tlatelolco, Alfaguara retoma su publicación.

La participación del público se hizo presente con la voz de Rolando Brito Rodríguez, sobreviviente, quien compartió su anécdota: “Era la mañana del 2 de octubre y habíamos brigadeado, y en la tarde nos fuimos al mitin, que se había citado para hacer una marcha hacia el casco para exigir la salida del Ejército, que lo había ocupado desde el 23 de septiembre, sin embargo, en el mitin se anunció que la marcha se cancelaba para evitar una provocación, y así estábamos todos sentados cuando salen las dos luces de bengala. Todos nos paramos y empezamos a tratar de calmarnos, a gritar: ‘¡Calma, no se asusten!’ Pero que empiezan a escucharse disparos que venían del edificio Chihuahua, y en principio hacia ahí corrimos, porque alguien dijo que estaban deteniendo a los del CNH, pero al correr hacia allá empezaron a dispararnos desde el edificio, y entonces tuvimos que retroceder.

“El contingente de la vocacional uno estaba cerca de la pirámide redonda, y ahí se fueron a cubrir unos, yo corrí hacia el otro lado, hacia donde están las astas banderas, y cuando voltee vi la plaza cubierta de gente tirada, unos cubriéndose de los balazos, otros tal vez ya heridos y, seguramente, ya algunos muertos. Y vi que el Ejército venía por el lado de las ruinas y un destacamento por el corredor, que venía por donde estaba la voca siete. Yo traía unas manzanas que en la mañana me habían dado en el camión y una bomba molotov, que les aventé con toda la rabia y la impotencia del mundo.

“De ese lado de las astas pude salir corriendo hasta afuera de la unidad, por la calle Manuel González, y seguí corriendo hasta Consulado, donde tomé un camión y llegué a la vocacional, que en ese entonces estaba en Peluqueros y Orfebrería, en la colonia Michoacana, y todos los que llegábamos del mitin estábamos como ceras, pálidos, unos llegaban llorando y aun así nos fuimos a subir a los camiones para denunciar al pueblo la masacre que en esos momentos se estaba dando en Tlatelolco.

“Fue una acción cobarde, preparada y planeada seguramente con anterioridad, hasta ese entonces había un cierto código: cuando llegaba el Ejército anunciaban previamente que iban a desalojar y daban dos o tres minutos para ello, así fue el día que tomaron la prepa de San Ildefonso, cuando desalojaron el Zócalo en la medianoche del 27 de agosto, etcétera. Pero, sin embargo, el 2 de octubre el ataque fue imprevisto y la señal fueron las luces de bengala, el Ejército atacó desde el edificio Chihuahua (batallón Olimpia) y desde el lado de las ruinas. Fue una masacre contra una multitud pacífica, inerme. ¡¡Un crimen de lesa humanidad!!”

Contacto de Rolando Brito:
[email protected]

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