EVARISTO LUVIÁN TORRES
Consejero editorial

En las dos entregas anteriores enmarcamos en este espacio la creación del Instituto Literario y Escuela de Artes y Oficios (ILEAO), así como el naciente Instituto Científico Literario, de ese abordamos el horizonte 1890-1921 y su transición a la Universidad del Estado de Hidalgo que fue suprimida en 1925.

Nuevamente el Instituto Científico y Literario, 1925-1948

Un periodo difícil y complejo se desarrolló en esa etapa histórica de la humanidad. Los cambios estructurales habidos en el mundo fueron modificando la geografía política, la economía mundial y las relaciones sociales entre personas, países y culturas.
En el contexto internacional, se padecían los resultados de la primera Guerra Mundial, la depresión económica de 1929, la preparación, el desarrollo y los efectos devastadores de una segunda Guerra Mundial y el inicio de la era atómica, entre otros sucesos de alto impacto.
A nivel nacional se vivieron los efectos posrevolucionarios de la reconstrucción, el inicio de la era de las instituciones, el cardenismo y el comienzo de la industrialización del país.

Contexto internacional

Las potencias que participaron en la primera Guerra Mundial intentaban recuperarse a través de nuevos proyectos sociales para solucionar los problemas políticos, económicos, sociales y culturales en que habían quedado inmersos su población y la cultura.
Uno de esos proyectos tenía que ver con la educación de los jóvenes, responsables de construir la sociedad en un futuro inmediato, diferente al que estaba en ruinas. En el proceso anterior, el alumnado terminaba la educación primaria y se incorporaba de manera inmediata a los estudios preparatorios, que por lo general estaban dentro de la competencia de las escuelas superiores. Había que cambiar el proceso, convertir la educación secundaria en la columna vertebral de la educación organizada. En ese nivel se encontraba la masa juvenil, los adolescentes, los futuros ciudadanos.
Se consideró necesario separar la educación secundaria de la universitaria con el propósito de dar más contenido educativo que instrucción; educar a los jóvenes en la reflexión y la construcción de la personalidad, más que la formación científica.
Con esos referentes pedagógicos, los países desarrollados realizaron cambios en su educación y le dieron nuevos objetivos a la educación secundaria:
· En Francia la educación secundaria se usó para dar respuesta a tres vertientes necesarias en ese momento: trabajo social, carrera profesional y formación de la personalidad.
· En Inglaterra ese nivel educativo tenía la misión de formar el carácter de los jóvenes.
· En Alemania el propósito era desarrollar de manera integral todas las facultades y reunirlas en una sola: la voluntad, el sentimiento y el intelecto aplicados en la vida real.
· En Estados Unidos de América la educación secundaria tendía a la preparación de los jóvenes para cumplir con los deberes ciudadanos.

Contexto nacional

En México se experimentaba un doble desajuste, el cual frenaba la dinámica social. De manera interna, se buscaba recuperarse de los resultados provocados por la Revolución mexicana; externamente había que sortear los efectos de la primera Guerra Mundial. Con la nueva Constitución Política iniciaba un proceso de reconstrucción nacional; se buscaba el rumbo que diera sentido y nuevos objetivos al país. En materia educativa, la Secretaría de Educación Pública daba sus primeros pasos con el propósito de transformar la educación del país en sus diferentes niveles.
Pensando en la educación de los jóvenes y el futuro del país, se tomó en cuenta lo realizado en los países desarrollados y la circunstancia mexicana.
Desde esa secretaría se hizo la propuesta de separar la educación secundaria de la universidad. El nuevo plan de estudios para aquel nivel educativo fusionaba las propuestas educativas de Alemania y Estados Unidos con las necesidades y las aspiraciones de la clase popular mexicana.

Contexto estatal

Las acciones realizadas en los ámbitos nacional e internacional influyeron en las autoridades estatales para tomar decisiones en materia educativa. Previo trabajo legislativo, el gobernador de la entidad Matías Rodríguez emitió el decreto número 14, de julio de 1925, en el que presentaba la propuesta para los niveles educativos de secundaria, preparatoria, educación técnica y normal para profesores.
Con base en un discurso posrevolucionario, se buscaba cumplir con cuatro cometidos de urgente solución:

  1. Incorporar los principios pedagógicos en boga en los países desarrollados.
  2. Cumplir los postulados de la Revolución mexicana de educar a las clases populares.
  3. Resolver los problemas educativos ocasionados por el fracaso de la recién desaparecida Universidad del Estado de Hidalgo.
  4. Encaminar nuevamente de manera independiente las escuelas que habían integrado la Universidad del Estado de Hidalgo.

El decreto estaba compuesto por varios considerandos

En el primero se expresaba “la preocupación del gobierno por elevar el nivel intelectual de la población, no solo alfabetizando a las clases populares, sino logrando el perfeccionamiento de la cultura general de todos los elementos que integraban la vida social”.
En los demás considerandos se definieron los objetivos para las escuelas normal de profesores, preparatoria (del Instituto Científico y Literario), de Artes y Oficios para Varones Melchor Ocampo, de Artes y Oficios para Mujeres Corregidora de Querétaro y de Comercio.
En lo referente a estudios de preparatoria se expuso que “el Instituto de Ciencias del Estado que tiene el carácter de escuela preparatoria, y por lo tanto, la finalidad primordial que persigue es colocar al estudiante en condiciones propicias de elegir la carrera profesional que mejor cuadre su profesión”, por lo cual debe acondicionarse el plan de estudios del propio instituto de acuerdo con los postulados de la ciencia pedagógica moderna, para así colocar al estudiante en circunstancias de poder ingresar, sin dificultades mayores, a las escuelas profesionales de la capital de la República.

Contexto institutense

Con la reforma educativa se recuperó nuevamente el nombre y la dinámica del Instituto Científico y Literario: impartir educación secundaria y estudios preparatorios.
En el decreto mencionado fue publicado el nuevo plan de estudios del instituto con las siguientes características: la estructura escolar se dividía en dos ciclos; el primero, con una duración de tres años, correspondía al nivel de secundaria y en él se estudiaba cultura general. El segundo ciclo correspondía a estudios preparatorios, llamados de especialización, con duración de dos años y se estudiaban materias básicas de las carreras profesionales por seguir.
Los estudios preparatorios especializados estaban dirigidos a las carreras profesionales de abogacía, medicina, ingeniería, arquitectura, odontología y química farmacéutica, cuyas escuelas profesionales se localizaban sobre todo en la Ciudad de México, lugar adonde se trasladaba la mayoría de los jóvenes del país que aspiraban a ser profesionistas.
Fueron notorios los cambios entre 1926 y 1929. Se duplicó el número del alumnado, que pasó de 238 a 543; en consecuencia, aumentó el de profesores y el presupuesto para cumplir tales cometidos.

La década de 1930 del siglo XX

Esa década le mostró al mundo un desajuste económico a nivel mundial, una fuerte influencia marxista en las posturas teóricas empleadas para hacer política, la recuperación alemana y los primeros sucesos que propiciaron el inicio de la segunda Guerra Mundial.
En el espacio nacional se vivía el inicio de la revolución institucional, el cardenismo, el corporativismo, la modificación del artículo tercero constitucional que declaraba socialista la educación pública, el impulso a la educación técnica y la creación del Instituto Politécnico Nacional (IPN), entre otros acontecimientos.

El Instituto Científico y Literario en la década de 1930 del siglo XX

En el Instituto Científico y Literario se mantuvo la política de realizar el trabajo académico con el mismo plan de estudios de la preparatoria de la Universidad Nacional. Con ello, los egresados evitaban problemas de revalidación de estudios y podían ingresar a carreras profesionales. La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con su recientemente adquirida autonomía, consideraba al instituto hidalguense un equivalente de la preparatoria nacional.
Al igual que sucedía en la entidad, el país y las diferentes partes del mundo, el instituto dio un giro a su orientación formadora, incorporando principios socialistas. Decía el artículo primero de su reglamento interior de 1937:

a. “El Instituto Científico Literario tiene por objeto según los previene la Ley de Enseñanza Pública del Estado, elevar el grado de conocimientos con mayor extensión que el proporcionado por la escuela primaria, impartiendo una educación física, intelectual, ética y estética, que capacite debidamente a los jóvenes para una participación inteligente, en las actividades de la vida y los prepare convenientemente para la continuación de sus estudios en las facultades universitarias.”
b. “Dicha labor educativa deberá orientarse hacia las doctrinas socialistas, en todas las asignaturas en relación con el movimiento filosófico actual.”
Ese mismo año se aplicó un nuevo plan de estudios en el instituto; se destacaba la importancia de los programas de estudio, que en tal ocasión no habían sido diseñados por el personal del plantel. Los estudios se realizaban en dos ciclos: el primero correspondía al nivel secundaria, regido por los principios educativos de la Secretaría de Educación Pública.
El segundo ciclo, referente a los estudios de bachillerato, se realizaba de acuerdo con los programas aprobados por la Universidad Nacional Autónoma de México. De acuerdo con la naturaleza del nuevo plan de estudios del instituto, no se podían revalidar estudios realizados en otros planteles educativos.
En 1937, a través del decreto número 435, se incorporó la Escuela de Enfermería y Obstetricia al instituto. La carrera de enfermería se cursaba en dos años y se podía ingresar a ella terminando la educación primaria. La carrera de obstetricia tenía una duración de dos años con la obligación de haber cursado y aprobado las materias de la carrera de enfermería, además de cubrir seis meses de prácticas como interna en la sala de maternidad del hospital civil del estado.

La década de 1940 del siglo XX

Un panorama internacional con tintes bélicos por el inicio, el desarrollo y la conclusión de la segunda gran guerra volvió a afectar la vida y los propósitos sociales de todos los países del orbe.
En México, desde la presidencia de la República se encauzaba una política de reconciliación a través de los principios de unidad nacional; además, iniciaba el proceso que haría posible la industrialización del país.
En la cuarta entrega comentaremos datos del Instituto Científico y Literario Autónomo, ICLA (1948-1961).

Que el año venidero sea para usted fructífero en éxitos personales, salud y amistad. ¡Felices fiestas de fin de año!

Bibliografía:
Breve historia de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Víctor Manuel Ballesteros García, 1998
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo cincuenta aniversario, 2011
Recuento de sucesos. Tres siglos de vida institucional a través de sus efemérides, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, 2012

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