El precio de la gasolina Premium alcanzó hace unos días los 20 pesos por litro en varias gasolineras de la Ciudad de México, Michoacán, Jalisco, Sonora y Chihuahua. En Hidalgo, ayer se comercializaba hasta en 19.40 pesos, lo cual significa un nuevo golpe a la precaria economía de millones de mexicanos usuarios de ese tipo de hidrocarburos.
Esa realidad inocultable explica que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha hecho una pésima labor en materia energética, porque no es posible que México siendo un país productor de petróleo tenga hoy que importar 90 por ciento de las gasolinas que se comercializan en el país.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas), el aumento en el costo de los hidrocarburos es producto del impacto que han tenido los precios a los que Petróleos Mexicanos (Pemex) adquiere las gasolinas que compra en el extranjero, principalmente en Estados Unidos (EU).
Esos niveles de importación de 90 por ciento indican que el Sistema Nacional de Refinación está prácticamente paralizado, producto del deliberado abandono de Pemex por parte del gobierno del presidente Peña Nieto, quien es impulsor junto con diputados y senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN) de la reforma energética, que lo único que ha generado es la pérdida de la soberanía sobre los recursos naturales para que los usufructúen los capitales extranjeros y nacionales.
De acuerdo con especialistas, si México produce sus propias gasolinas como lo ha propuesto uno de los candidatos presidenciales, su costo podría bajar porque ya no se pagaría el precio de logística que tiene un barril de petrolíferos que se compra en el extranjero.
Entonces, la pregunta al respecto es: ¿por qué los tecnócratas del gobierno de Peña Nieto se oponen a construir nuevas refinerías en México? ¿Será acaso que están metidos en el negocio de la importación de gasolinas y por esa razón se oponen a la construcción de las nuevas refinerías?
Por eso cuando los mexicanos escuchan al presidente Peña Nieto pedir que “voten con la razón y no con el estómago” en beneficio de la nación, supongo que la mayoría “razonará su voto” y lo otorgará al aspirante presidencial que propone construir dos nuevas refinerías y reconfigurar las que existen actualmente, el mismo que hoy encabeza las preferencias electorales con 40 por ciento.
Frente a la realidad del aumento del precio de las gasolinas no hay argumento político-electoral que pueda “seducir” a los electores para que voten a favor de los candidatos del PRI-gobierno, ya que han demostrado fehacientemente que su interés no es el pueblo, son sus negocios que implican la venta de los recursos naturales de México.
Justamente, por esa razón es que el PRI-gobierno “soltó” a los “mapaches electorales”, quienes cuentan con grandes sumas de dinero público y privado para echar a andar la truculenta y tenebrosa “maquinaria” priista en busca de la compra de votos y conciencias de millones de electores de cara a los comicios electorales del primero de julio, para tratar de conservar el poder y privilegios para unos cuantos.
Es cierto que unos bultos de cemento, unas láminas, una despensa; mil, 2 mil o 3 mil pesos pueden ser útiles a cualquiera en un estado como Hidalgo, donde la mayoría está en la pobreza, pero sería conveniente que reflexionen antes de aceptar cambiar su credencial para votar con fotografía por esas dádivas si están dispuestos a que los corruptos les sigan robando impunemente, a que solo unos cuantos privilegiados disfruten las mieles del presupuesto público, a aguantar más gasolinazos, más inseguridad, más pobreza y marginación.
Por eso, hoy más que nunca los ciudadanos que queremos un cambio que nos beneficie y que permita recuperar la soberanía sobre los recursos naturales, acabar con la corrupción rapaz del grupo político que hoy controla el país y terminar con los gasolinazos, debemos estar alertas para cuidar y defender nuestro voto en todas las casillas que se instalen el próximo primero de julio, para que nuestro sufragio libre y secreto cuente e impulse la transformación de México.

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