La famosa caja de cristal que el gobernador Omar Fayad Meneses presumió antes y al inicio de su administración se encuentra muy empañada. Varios temas quedaron relegados en la agenda que promovió el mandatario hace 44 meses cuando inició su gestión. La pandemia por el coronavirus (Covid-19) trajo a los gobiernos de los estados y a la federación un nuevo reto anticorrupción: transparentar las compras y contrataciones para hacer frente a la enfermedad. El operativo Escudo, que atiende de manera integral a la población, coloca a Hidalgo, según el propio Poder Ejecutivo, en una posición destacada en materia de acciones preventivas y de contención al Covid-19. Esas tareas van desde instalar y equipar cuatro hospitales de respuesta inmediata. La clínica inflable de Pachuca cuenta con uno de los tomógrafos más modernos del país, instrumento tecnológico que tiene habilitado un programa especial para realizar estudios de pulmón y obtener imágenes de alta calidad en tercera dimensión y no es invasivo para el paciente. Es una herramienta que solo tienen nosocomios de muy alta especialidad en México y en el mundo; es la primera en su tipo instalada en un hospital temporal especializado en el Covid-19 en el país y en América Latina. Lavamanos en diferentes municipios de la entidad. Cuentan con crema antiviral, producto que neutraliza el 99.99 por ciento de microorganismos patógenos y permanece activo sobre la piel hasta por 12 horas, además de agua, jabón y papel. Distribución de 300 mil cubrebocas con una tecnología única en el mundo, al contener una nanopartícula que protege contra más de 15 diferentes tipos de virus, es un referente de innovación tecnológica mexicana, integrada a los procesos de 120 países y patentada en 140. Otras de las encomiables acciones implementadas por el mandato de Hidalgo es la instalación de túneles sanitizantes, una infraestructura que elimina virus, bacterias y agentes patógenos que se encuentran en el ambiente, desinfecta hasta en 99.9 por ciento de ropa, cabello y otros objetos. A esa larga lista se agrega la entrega de 152 tabletas electrónicas de alta gama del programa Aislados, pero no incomunicados, con la finalidad de que los pacientes con el Covid-19 internados en los hospitales de respuesta inmediata estén en contacto con su familia. Hasta aquí la cosa luce impresionante. Se trata de un trabajo digno de un gobierno preocupado por el bienestar social. Sin embargo, ¿qué hay de la transparencia? Hidalgo está entre los 23 estados que aún no publican ningún tipo de información sobre contrataciones realizadas ante la contingencia, lo que genera mayor riesgo de corrupción, advirtieron las organizaciones Transparencia Mexicana y Tojil. El gobierno de Hidalgo y los administradores que han pasado por el despacho del cuarto piso no gozan de una reputación diáfana, lo que ha generado pobreza y retraso. No sería sano que el actual inquilino se empeñara en continuar esa negra tradición a costa de la actual emergencia. De filón. Por si no fueran suficientes los riesgos del sistema penitenciario estatal, ayer fue confirmado un caso de coronavirus en un interno del penal de Tula.

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