Gabriela Mejía declaró que desde su ingreso al centro de reclusión, en donde permanece hasta que se esclarezca su situación legal, ha sufrido un trato indigno por parte del personal penitenciario

Pachuca.-

Entre amenazas y torturas psicológicas permanece privada de su libertad Gabriela Mejía Valencia, la funcionaria de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) acusada de presuntos ultrajes a la autoridad y que fue detenida el viernes.
Durante su audiencia de continuación, la coordinadora de administración y finanzas de la máxima casa de estudios de la entidad declaró que desde su ingreso al centro de reclusión, en donde permanece hasta que se esclarezca su situación legal, ha sufrido un trato indigno por parte del personal penitenciario.

Acusó que por ningún motivo le permiten sentarse, consumir alimentos o dormir, demás de que desde la tarde de ayer le niegan el ingreso de las pertenencias u objetos que sus familiares intentan proporcionarle para sus necesidades básicas.
Asimismo, puntualizó que en la celda donde permanece, misma que es fría ya que está ubicada al fondo y tiene las ventanas rotas, las custodias le niegan cobijas o cualquier prenda que le sirva para cubrirse, además de que durante la noche ponen música fuerte para impedirle dormir.
Finalmente, denunció que ayer por la tarde ingresó a visitarla una mujer desconocida, quien le dijo: “Ya la universidad te dejó sola, yo te sugiero que cambies de defensores, te vamos a apoyar con la condición de que hables mal de la universidad”, a lo cual ella no habría contestado nada.

Por lo anterior, la defensa pidió que se inicie una carpeta de investigación para esclarecer dichos hechos, que vulneran los derechos humanos de Mejía Valencia.
Con respecto a su proceso judicial, ayer la funcionaria fue vinculada a proceso por el delito de ultrajes a la autoridad y se fijó un plazo de dos meses para la investigación complementaria.
Lo anterior, no obstante que la defensa presentó diversos medios de prueba, entre ellos videos y el testimonio de al menos tres personas para tratar de desestimar dichas acusaciones en busca de la libertad de la contadora.

Comentarios