Tras un trasplante de riñón, el paciente Ricardo Reséndiz fue sometido a cinco operaciones más e incluso su familia fue víctima de violaciones

Pachuca.- La familia de Ricardo Reséndiz hizo pública la historia que atravesó como paciente durante cinco cirugías que ajustarían su nuevo riñón en el hospital general de Pachuca, después de omisiones y malas prácticas administrativas, el paciente fue dado de alta voluntaria de ese nosocomio.

En la explicación que las autoridades dieron, argumentaron los pocos recursos con los que cuentan para su operatividad.

Durante el relato, los familiares explicaron que en reiteradas ocasiones el trato que recibieron fue deficiente, porque el derecho a la información y el respeto fueron violados cuando no les fue explicado cada procedimiento y solo tenían conocimiento por los mismos médicos o residentes que hablaban en los pasillos o en la salida de los quirófanos.

Además, porque los trámites y protocolos administrativos no eran realizados con la agilidad necesaria y en muchas ocasiones los procesos tardaban, relataron conocidos del afectado a Libre por convicción Independiente de Hidalgo.

Los denunciantes registraron retrasos en la aplicación de hemodiálisis, transfusiones de sangre, administración de medicamentos y varias decisiones, mismas que retrasaron la evolución del paciente y lo mantuvieron inmóvil y sin la vista.

También, indicaron que el trato que recibió Ricardo Reséndiz y familiares no fue el adecuado, ya que el personal de enfermería y el equipo médico les indicaron que su paciente “no era una prioridad”. Asimismo, las condiciones higiénicas en las que estuvieron no fueron las óptimas para la clase de procedimiento.

El 29 de julio, fueron notificados por la médica Eloísa Téllez de un posible donante cadavérico, por lo que se presentó después de las 21 horas, aunque cabe destacar que desde ese momento no pudieron realizar el total de exámenes clínicos por falta de infraestructura.

Por lo que Ricardo Reséndiz ingresó de esa manera a su primera operación, donde un riñón le sería colocado debido a una insuficiencia previamente diagnosticada.

Cinco intervenciones

La primera intervención quirúrgica fue para acomodar el nuevo miembro, revisar la evolución del paciente y dar el primer paso para mejorar su calidad de vida. Más tarde ese mismo día, pidieron el consentimiento de una segunda operación, ya que el órgano se había volteado y una vena estaba doblada.

Después de esos procedimientos siguieron tres más en el hospital general de Pachuca, a cargo del titular del equipo de trasplantes Pablo Flores Garnica, para estabilizar la salud de Ricardo Reséndiz. No obstante, por decisión del equipo médico el paciente fue trasladado a terapia intensiva en lugar del área para trasplantados, lo que no le permitió una mejor atención, pues el mismo personal le reiteraba: “Él no debería estar aquí”.

La diferencia entre ambos espacios es el nivel de higiene y cuidados, como sábanas esterilizadas, así como el resto del espacio, cortinas y el piso que no estaba en óptimas condiciones.

Una cirugía más fue tras detectar que había una hemorragia que llenaba la bolsa conectada a su cuerpo para desechar los líquidos tras la operación, la cicatriz a lo largo del estómago estaba abultada, por lo que fue intervenido de nueva cuenta.

Después, hubo órdenes de hemodiálisis que resultaron con retraso y la familia firmó documentos después de realizarse los procedimientos, con la fecha alterada, para que no constara en registros que habían sido hecho a destiempo.

Tras una audiencia pública, donde el caso se hizo de conocimiento del secretario de Salud Marco Escamilla Acosta, este ordenó que fuera revisado detenidamente.

El tema derivó en atención jurídica, ya que la familia de Ricardo Reséndiz dio a conocer al funcionario las condiciones en las que estaba su paciente, el personal que accedía sin cubrebocas, la administración de medicamentos hasta tres horas después de lo marcado, entre otros aspectos.

Resalta que la madre del paciente tuvo conocimiento de que el riñón le había sido retirado, ya que tras la quinta operación el personal mencionó que dentro del quirófano habían retirado el órgano porque “ya había valido madres”.

Esa y otras expresiones fueron escuchadas por la señora, cuando empleados no se dieron cuenta y hablaban en los pasillos o cerca del paciente sobre su condición.

Desde el inicio del programa de donación en la entidad, hasta la fecha han sido realizados un total de 320 trasplantes de riñón.

Tras esas cinco cirugías a Ricardo Reséndiz, la dirección de la Secretaría de Salud y los familiares tramitaron el traslado al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde ingresó sin vista ni movimiento alguno, actualmente ha recuperado movilidad y ha sido dado de alta para cuidados en el hogar; el paciente es dependiente para las funciones básicas de la vida.

El caso ya fue conocido por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) y la de arbitraje médico, quienes determinarán si hubo o no mala praxis o negligencia y violación a los derechos durante todos los procedimientos realizados.

  1. Tras una audiencia donde le fue explicado el caso al secretario de Salud estatal Marco Escamilla, este ordenó que fuera revisado
  2. Además, instancias de derechos humanos y de arbitraje ya indagan para deslindar responsabilidades
mala praxis,Pachuca,
mala praxis,Pachuca,

Comentarios