Samara.-

La realidad es muy diferente a la imaginación, el Tri se vio como Campeón del Mundo, dio buenos partidos en el Mundial, pero no le alcanzó para el anhelado quinto partido y se fue eliminado una vez más en octavos de final, ahora el victimario fue Brasil.
El equipo de Juan Carlos Osorio tuvo un inicio prometedor, se adueñó de la pelota y se encomendó al talento que tiene Carlos Vela para buscar hacer daño al arco de los brasileños, que sin perder la compostura dejaron crecer a los mexicanos.
Para el segundo tiempo con la salida de Rafael Márquez, quien fue el patrón del medio campo, el equipo de Osorio se desdibujó, ya no había quien controlara a Willian en esa zona del campo, pues dejó esa tarea en manos del joven Edson Álvarez, a quien le ganó la inexperiencia.

A un jugador como Neymar no se le puede dar la mínima ventaja, se fabricó la jugada del primer gol en los linderos del área y con un taconazo le cedió el balón a Willian y este solo le regresó la pelota para que a segundo poste matara las posibilidades aztecas.
Juan Carlos Osorio desde la banca mandó a Jonathan dos Santos y Raúl Jiménez para refrescar las ideas. Por momentos despertó al Tri, que después empezó a perder la cordura con las marrullerías de Neymar y compañía.

El Tri buscó a través de Vela y Chucky hacer algo con más corazón que talento, ambos estaban fundidos, y cuando quizás quedaba un poco de ilusión, un contragolpe de Neymar fue desvaneciendo todo y Firmino solo empujó el balón para ahora sí aniquilar a México.

Al final la selección mexicana se va de un Mundial donde hizo más de lo que se esperaba, pero que terminó en lo mismo de siempre, cuatro partidos y a casa.

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