Claro, como no hay elecciones locales a la vista, entonces ni quien se preocupe por los adultos mayores. Durante el gobierno de Francisco Olvera, en 2013, previo a la renovación del Congreso local, fue lanzado este acuerdo con los transportistas de la región de Tulancingo: conceder un descuento para los usuarios de ese sector poblacional, con el ánimo de aliviar su difícil situación financiera. Hoy, cuatro años después, quienes encabezan los gobiernos son otros, el mapa político cambió tanto a escala local como estatal. El resultado: ya nadie asume la paternidad del acuerdo y entonces va para atrás el descuento. Con todo y que el actual secretario de Movilidad y Transporte (Semot) Rufino Tovar aseguró que los descuentos serían respetados e incluso habría operativos para salvaguardar el beneficio. Nada de eso. Los transportistas ya decidieron que va para atrás y no hay nadie que lo impida; tampoco hay elecciones cercanas que impulsar. Así que a los usuarios adultos mayores más les vale que piensen de dónde van a conseguir para hacer frente al repentino ajuste de tarifa. Quizá, el próximo año, que habrá elecciones presidencial y para renovar el Congreso de la Unión, exista algún político con visión que vuelva a ver a los adultos mayores en su carácter de votantes, de personas que pueden decidir una elección. Hasta en tanto, ni modo, a apechugar. De filón. Llueven las críticas al Nuevo Sistema de Justicia Penal. Un argumento común es que provoca que los supuestos delincuentes salgan con mayor facilidad a las calles. Así lo consideró esta ocasión tanto el secretario de Seguridad Pública capitalina Guillermo Vergara Aguirre, como la alcaldesa de Pachuca Yolanda Tellería. Habrá que revisar y apretar tuercas, porque el viejo sistema no era precisamente la panacea.

Comentarios