Adiós, estadio Azul

1008
Roberto Pichardo Ramirez

Mientras para algunos todo es alegría con el arranque oficial de los Juegos Olímpicos de Río 2016, hay otros que simplemente no ven una oportunidad para sonreír. Una vez más Cruz Azul da la nota en el balompié nacional, no por su irregular arranque en el campeonato que ya no sorprende a nadie, sino por la imprevisible nueva: el estadio Azul será demolido en 2018. La casa del club de La Noria por 20 años, se convertirá en escombros para dar pie a la construcción de un hotel, luego de que los dueños del inmueble y del equipo no llegaran a un acuerdo para la continuidad del contrato firmado en 1996. La Máquina, a quien le llueve sobre mojado desde hace casi dos décadas, se queda sin hogar.

Adiós, estadio Azul¿Y qué significa esto? ¿Será que por fin veremos a Cruz Azul coronarse campeón de México? ¿La maldición iniciada en 1999 llegará a su fin en el nuevo coloso? Recordemos que fueron cuatro equipos –Cruz Azul, América, Atlante y Necaxa– los que llegaron a disputar encuentros como locales en el multicitado complejo, y ninguno logró levantar el trofeo de campeón de la Liga doméstica. Parecida a la leyenda de la maldición del estadio Corregidora de Querétaro, existen diferentes explicaciones para esta anomalía. Se dice que una vecina, practicante de la brujería, lanzó un hechizo contra el estadio por las molestias que le causó durante su construcción. Otros aseguran que los albañiles que murieron durante la edificación del Azul rondan por los túneles que lo componen.
Sea cual sea la explicación que se le quiera dar a la sequía del equipo capitalino, lo cierto es que se avecina una transición fundamental que, cual bebé recién nacido, podría traer su torta bajo el brazo. Recordemos lo que ocurrió con el Atlante en el primer torneo que jugó en Cancún: un campeonato de Liga ante Pumas y uno más en Copa de Campeones enfrentando ¡a Cruz Azul! No obstante, no a todos les sientan bien las mudanzas, puesto que Santos y Monterrey perdieron la primera final disputada en sus respectivos inmuebles a meses de su inauguración.
Un capítulo en la historia de Cruz Azul, con más penas que glorias, se acerca a su final. Aunque aún se especula sobre el estadio que albergará a la Máquina Cementera en un par de años, será interesante ver las bondades –o nuevas maldiciones– que le traerá a un club cuya historia pide a gritos justicia deportiva.

Comentarios