Pachuca.- Ante el encarecimiento constante de la gasolina y que el dinero ya no alcanza para comprarla, ciudadanos admiten que recurren a la compra de huachicol, según constan en testimonios recuperados por Libre por convicción Independiente de Hidalgo; cabe aclarar que los nombres expuestos en esta nota no corresponden a quienes hicieron las declaraciones.

De acuerdo con Juan, vecino de Zempoala, desde hace dos años compra combustible en el mercado ilegal, pues es de la misma calidad y más económico.

El precio al que adquiere el energético es de 14 pesos la Premium y 11 la Magna por litro.

Por su parte, Leoncio, quien tiene su domicilio en Actopan, narró que a él ya no le alcanzaba para comprar el energético, de tal forma que desde hace apenas unas semanas decidió comprar huachicol.

El insumo, que es fundamental para sus labores de distribución de herramientas para carnicerías, le es entregado en su domicilio a cambio de un pago de 11 pesos por litro, en cualquiera de las dos variedades.

En charla con este diario, expresó que la mayoría de sus clientes en la región de Actopan utilizan combustible comprado en el mercado clandestino.

Otro consumidor de huachicol es Neri, quien tiene la misma razón para recurrir a ello: “ya está muy cara la gasolina y no alcanza para comprarla a ese precio”.

Precisó que comprar la gasolina “a precio real” implica un gasto de 900 pesos para llenar el tanque, en tanto que con huachicol debe pagar solo la mitad.

En su caso, dijo, el energético robado le es suministrado en Tulancingo.

Hasta ayer, la gasolina Magna se vendía en un precio máximo de 19.39 pesos en la capital del estado, mientras que la Premium en 20.70 pesos.

En su edición del pasado 17 de octubre, este medio dio a conocer que en lo que va del año la gasolina se encareció 21 por ciento en la comparativa con el precio que registraba el primer día del año (16.10 la Magna y 17.80 la Premium).

Desde que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) liberó los precios de la gasolina, esta sufre incrementos diarios que han derivado en su encarecimiento. A la par, el mercado del huachicoleo en el estado crece como la espuma.

Lo anterior, toda vez que el insumo se vende a la mitad de lo que cuesta en las gasolineras y, aunque sea un delito, es una alternativa para los golpeados bolsillos de la población que padece también otras alzas: gas, electricidad y toda la cadena de productos que emplean esos insumos para su fabricación o preparación.

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