HUELGA

Entre agotamiento e incertidumbre, aguardan fin de huelga

Pachuca.- Entre el agotamiento y la incertidumbre, sindicalizados del ayuntamiento de Pachuca aguardan por las indicaciones que les permitan levantar el paro de labores que iniciaron desde el 18 de febrero, pues aunque algunas voces afirman que el ánimo prevalece, otras refieren que está a punto de flaquear.

Y es que tras más de 35 días en huelga, los cuerpos y bolsillos de hombres y mujeres que realizan guardias a las afueras de las dependencias municipales empiezan a resentir los estragos de un conflicto que parece no encontrar
un punto de acuerdo.

Las desveladas, inclemencias del tiempo, aburrimiento y sobre todo la falta de salario, son solo algunas de las molestias que cada día resultan más difíciles de soportar para quienes esperan impacientes que la alcaldesa Yolanda Tellería resuelva sus peticiones, pese a que estas no sean muy claras para algunos que solo, dicen, aguardan por instrucciones.

Así es para una empleada de la capital que suplica no revelar sus datos por temor a perder su puesto o prestaciones sindicales, quien comenta que aunque sabe que la huelga les traerá beneficios, no conoce con exactitud cuáles serán ni cuánto le correspondería de incremento para este año.

“La verdad no sé qué es lo que están pidiendo, pero nos dijeron que es para tener más beneficios y para defender nuestros derechos como trabajadores, por eso estamos aquí, pero ojalá ya termine pronto, porque es muy cansado y ya queremos trabajar, porque la gente solo dice que estamos de flojos.”

Asimismo, uno de sus compañeros expresa que aunque gracias al gremio ha obtenido diversos apoyos, de prolongarse por más tiempo la huelga buscará otra fuente de ingresos, porque “los gastos no esperan y hay que llevar de comer a la casa”. Además, el tiempo pasa y nadie les informa cómo avanzan las negociaciones o cuándo podría concluir el conflicto.

“Sí nos dijeron que podía tardar más tiempo, pero no pensamos que tanto; cada día es más difícil y nadie nos dice cómo van las cosas o para cuándo se acabará este alboroto, ya queremos regresar a nuestras casas, a nuestros trabajos, a nuestra vida normal, pero todo son rumores y no vemos nada claro.”

Mientras tanto continúan a la espera de pie, sentados o recostados en los improvisados campamentos, montados a las afueras de cada dependencia, oficina e inmueble del gobierno municipal, resistiendo hasta la noche de ayer el viento frío que sopla en la Bella Airosa.

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