En vista de que –otra vez– el confinamiento nos ha llevado a modificar múltiples esquemas de convivencia e interacción social, hoy he querido recordar uno de esos espacios que parecieran hartar, pero que, no obstante, hoy se empiezan a extrañar: la escuela. Por ello, nuevamente he desempolvado algunos añejos aforismos al respecto –algunos inclusive de mi época estudiantil–, así que haciendo de lado los posibles autogoles de mi faceta docente, espero les agraden.

De la escuela y males similares: –El aburrimiento es la cualidad derivada de todo maestro experimentado.

–Los exámenes basan su existencia en la presencia de malos estudiantes.

–Los mejores trabajos en equipo se hacen durante un examen.

–Más vale seis con la frente en alto que 10 con acordeón abajo.

–A la escuela, al trabajo y al sepulcro son siempre los lugares a los que menos se quiere ir.

–Un examen es por lo regular el martirio de muchos a manos de uno solo.

–En los salones de clases se dan amistades tan puras que solo se ven envilecidas por una cosa: la escuela.

–Los mejores exámenes se elaboran para los peores salones de clases.

–En un examen, al personaje célebre que siempre se cita es a Dios.

–Un salón de clases es lo más parecido que existe a un zoológico, con la diferencia de que muchas veces muchos animales están mejor educados.

–Las tareas son a las tardes lo que el pelo a la sopa.

–Más vale una siesta a tiempo que un ronquido a media clase.

–La educación es el único lavado de cerebro aceptado por la sociedad.

–El vínculo entre el pasado y presente en materia de tortura se llama examen.

–La mayoría de los profesores poseen una enorme capacidad.

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. Para dormir a sus alumnos.

–No hay tortura mayor que un tema de poco interés y una asistencia forzada.

–La dictadura es la opresión de los pueblos. El dictado es la opresión al alumnado.

–La diferencia entre las clases virtuales y presenciales se llama neurosis.

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