Hace muchos años, buscando al inicio de mis primeras letras emular a quien considero mi mayor influencia literaria, el humorista español Enrique Jardiel Poncela, empecé a compilar una serie de frases como las que él recabó –producto de sus obras previas– en el libro Máximas y Mínimas: Aforismos sobre temas que por no ser de actualidad, están siempre de actualidad. Así, inicié una colección de reflexiones que a veces compartía de buen agrado, pero que muchas veces me reservaba para mí. La sección se llamaba “¡Ah puntadas!” Y según la temática en cuestión, el subtítulo iba cambiando.

Hoy día, tras un episodio personal de salud acontecido la semana pasada, quise desempolvar algunas de las frases escritas previamente sobre el tema de los hospitales que, no obstante, me parece que aún podrían seguir vigentes. Con tal preludio, comparto con ustedes la sección de “¡Ah puntadas!” “De los hospitales y lo que hay adentro” –Un hospital siempre resulta inhóspito.

–Los hospitales tan solo son enormes congeladores para los seres humanos: te dejan frío con la factura, te dejan frío con los tratamientos y te enfrían por completo cuando estos fallan.

–Si se pretende obtener hospitalidad en un hospital, lo último que precisa es hospitalizarse.

–La burocracia en general afecta a la sociedad; pero la burocracia hospitalaria mata.

–Los primeros camilleros transportaban faraones, emperadores y sultanes.

–Resulta increíble, pero hoy en día va más rápido el transporte público que una ambulancia en emergencia.

–Por obvio que parezca, el término rayos X no se refiere a jugadores mutantes del Necaxa.

Cabe aclarar que, todo lo anterior se escribió hace lustros (sino es que décadas), sin que siquiera existieran visos de alguna posible pandemia; pero ahora en el contexto actual no puedo sino destacar el profesionalismo y dedicación de quienes entregan su esfuerzo y pasión laboral a salvar vidas en el sector salud.

Para ellos, mi reconocimiento y admiració[email protected]

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