La compositora y artista visual inglesa M.I.A. se ha convertido en una de las personalidades más influyentes de nuestra época. Y es que ya sea por medio de sus pinturas, su activismo o su trip hop, la inglesa ha forjado una obra que transita de manera brillante entre la denuncia social, los derechos de las mujeres y la búsqueda de mejores oportunidades para habitantes del mundo subdesarrollado. Ante ello, no es sorpresa que su quinto material de estudio AIM continúe la senda iniciada desde su debut, allá en 2005.
Pero vayamos en retrospectiva antes de abordar nuestro álbum de la semana. Mathangi Arulpragasam, mejor conocida como M.I.A. (acrónimo de Missing in action), es una artista nacida en Londres durante 1975, hija de migrantes tamiles cingaleses. En 2000 comenzó a ser reconocida en Reino Unido gracias a sus trabajos en pintura y cine independiente, hasta que en 2002 comenzó una carrera en la música, la cual alcanzó sus primeros éxitos en 2004 con los sencillos “Galang” y “Sunshowers”, los cuales permitieron, un año después, el lanzamiento de Arular, su álbum debut.
Sin embargo, no sería hasta 2007 que la inglesa se convertiría en una bomba mundial con Kala, su segundo material, gracias al tema “Paper planes”, cántico sobre las heridas profundas que ha provocado la invasión estadunidense a Medio Oriente. Tal fue el éxito del tema, que un año después fue nominada a un Oscar en la categoría de mejor canción original por el ya clásico contemporáneo Quisiera ser millonario de Danny Boyle.
AIM, entonces, continúa el proyecto emprendido por sus predecesores Maya (2010) y Matangi (2013). La londinense añade una nueva arma a sus rimas provocadoras: el pop. Sí, así como lo oyen: su quinto disco se cierne como el más pop, pero ello no quiere decir una disminución de su calidad como músico, sino una puerta abierta a nuevos ritmos, géneros y oportunidades como artista comprometida con su concepto.
“Borders”, primer corte de AIM, es una crítica mordaz a la ideología de que los muros proveerán una mayor seguridad entre las fronteras. Ya sea México-EU, Palestina-Israel, Norcorea-Corea del Sur y demás casos similares, el tema se siente próximo, tan dura como una bala perdida que termina en el cuerpo de un niño.
“Freedun”, por su parte, es el tema insignia del álbum gracias a sus rimas sobre migrantes, refugiados, la búsqueda de la libertad y resurrección del alma a través de nuevos horizontes. Si el dolor es una emoción que todas las civilizaciones comparten, la esperanza es un anhelo que puede ayudarnos a superar nuestras diferencias. Puntos extra por el coro aportado por el exOne Direction Zayn Malik, quien deja la banalidad de su anterior agrupación hacia proyectos de mayor conciencia social.
AIM es un álbum que resulta imposible pasar desapercibido, en especial debido a la trascendencia de M.I.A. como activista. La inglesa toma ahora como eje la situación de los refugiados en Europa y con ello arma un álbum que denuncia los horrores de la diferencia, pero permite que la luz entre al versar sobre la deseada libertad, la tolerancia y la aceptación del otro.

@Lucasvselmundo
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Licenciado en ciencias de la comunicación y maestrante en ciencias sociales. Reportero ocasional y columnista vocacional. Ayatola del rock n’ rolla. Amante de la cultura pop, en especial lo que refiere a la música, el cine y los cómics. Si no lo ve o lo lee, entonces lo escucha. Runner amateur, catador profesional de alitas.