María Soledad Espinoza Lozano y Mario Cruz Cruz
Profesores investigadores de la UAEH

En los últimos meses se han perpetrado diversos homicidios y desapariciones de mujeres en el estado de Hidalgo, particularmene en la región del Valle del Mezquital. Varias manifestaciones en las redes sociales y marchas presenciales se han realizado para repudiar esas acciones que lastiman y que reclama el compromiso ético de toda la sociedad en su conjunto.

No podemos quedarnos mudos frente a la violencia contra las mujeres, por lo que es necesario exigir acciones gubernamentales para emitir alerta de violencia de género contra las mujeres, mecanismo de protección de derechos humanos de ellas que aglutina esfuerzos gubernamentales para enfrentar y erradicar la violencia de género o de todo aquello que atente contra los derechos humanos de ese sector.

Desde este espacio editorial se hace un llamado a los poderes del estado, a las organizaciones de la sociedad civil, a las fuerzas progresistas del estado de Hidalgo para manifestar nuestro repudio y la cero tolerancia a la violencia de género. Ninguna mujer debe sentir miedo de salir a la calle o tener la incertidumbre de no poder volver a casa. No decir nada frente a la barbarie también nos vuelve cómplices de estas aberrantes acciones que denigran nuestra condición humana.

Este tipo de violencia extrema tiene sus causas profundas en el seno familiar, donde se aprende y reproduce la violencia de género, pero que se extrapolan a todos los espacios sociales y atraviesa a todas las instituciones del estado. Mientras exista complicidad e hipocrecía de todos, nunca aspiraremos a construir una sociedad democrática que cultive los más nobles valores universales.

Los hidalguenses tenemos una deuda con las desaparecidas, las asesinadas y con todas las mujeres violentadas por su condición de género. Las sociedades facistas siempre se caracterizaron por la discriminación sistemática de las mujeres, no permitamos que se naturalicen y quede en el olvido ninguna muerta o desaparecida, porque no somos ese tipo de sociedades.

Mariana, Yazmín, Ángeles, Karla, Iocelin, Ricarda, Paz, Natali, Karina, María del Carmen, Lorena, Ana Karen, Diana, Yesenia, Leticia, Belinda, Sandra, Teresa, Maricela, Abigail… (y todas las que nos faltan) tenemos una deuda con ustedes, les hemos fallado como sociedad.

¡Su nombre y su dignidad no pueden ni deben de quedar en el olvido! [email protected]

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