Hidalgo también está cosechando todos los errores que la política de seguridad nacional ha acumulado durante las dos últimas administraciones federales. Desde que Felipe Calderón declaró la guerra al narcotráfico, nuestro país se encuentra entrampado en una suerte de círculo vicioso en el que solo se reproduce cada vez más violencia. Si la memoria y los registros no fallan, en agosto por primera vez Semáforo Delictivo señaló con rojo a los ochos delitos que mide el indicador en la entidad. Es decir, en los ocho delitos que mide el semáforo estamos, o por encima de la media nacional, o por arriba de la meta prevista por las propias autoridades. Es decir, estamos en alerta roja respecto a la incidencia de homicidios, secuestros, extorsiones, robo a vehículo, a casa y a negocio, así como en cuanto a lesiones y violación. Estamos, literalmente, en medio de una crisis de inseguridad que no produce mucho ruido, quizá porque no la queremos escuchar. Sobre la crisis nacional de inseguridad, Francisco Torres Landa, consejero de México Unido contra la Delincuencia, advirtió que una de las razones de esto tiene que ver con la fragmentación de las bandas criminales en nuestro país. Basta una cifra para tener una idea de lo que ha pasado luego de la guerra contra el narco que empezó el expresidente Felipe Calderón: de tener seis organizaciones criminales en todo el territorio nacional, ahora hay 400 grupos criminales en todo el país, que además diversifican sus actividades. Ya no solo se dedican a cometer delitos como secuestro, extorsión y robo de combustibles, incluso ahora se dedican a asaltar trenes, así como lo escucha. Torres Landa reflexiona: “Hoy están contabilizados 400 grupos delincuenciales que operan en el país, esto es parte de la fragmentación, de haber quitado las grandes cabezas, que lo único que crea es la dispersión de intereses y hasta pugnas por lograr mejores atributos en los distintos ámbitos geográficos”. Lo peor es que no se ve ningún cambio que aminore la violencia y el alza de todos los delitos. Al menos en lo que resta de este gobierno. De filón. Taxistas contra inspectores provocaron una manifestación en las inmediaciones de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SCT). Los primeros acusan extorsión mientras que los segundos dicen que los choferes provocan desorden e impunidad.

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