Bien se podría apuntar, parodiando a Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura 1982, que el libro de la italiana Francesca Paci viene a ser el amor en los tiempos del terror, y no del cólera.
En base a su trabajo como periodista, con estilo fluido, la nacida en Roma en 1971 aborda una historia que cautiva, sobre todo por el escenario en que se desarrolla.
Un amor en Auschwitz, de editorial Aguilar, con una primera edición este año en México, borda lo que Auschwitz representó como uno de los centros de confinamiento de judíos, en el que miles fueron victimados, por prepotencia y maldad nazi, en años cruentos de la segunda Guerra Mundial.
Paci refiere, y da total crédito a Jadwiga Pindersa-Lech, personaje fundamental en la historia que escribió.
Apunta que Jadwiga es directora del museo estatal de Auschwitz-Birkenau, y fue receptora de todos quienes de morir decidieron contar sus vivencias en el campo.
Reconoce: “Ella me habló de Mala Zimetbaum y Edek Galinski, a quienes llegaron a llamar Romeo y Julieta.
“La verdad es que nunca había oído hablar de ellos.”
Y detalla que Mala era una joven encantadora, cuita y carismática. Hablaba varios idiomas y las SS la eligieron como intérprete y traductora. Una mujer de gran generosidad, que ayudaba en todos los sentidos a sus compañeros de prisión.
Y de Edek, se cita: “Era fuera de lo común: uno de los primeros deportados a Auschwitz-Birkenau. Prisionero político polaco. Fue testigo del genocidio, pero nunca se dio por vencido.
“En 1944, aunque el Tercer Reich se aproximaba a la derrota, en los campos de exterminio la masacre continuaba. En ese entorno, Edek y Mala, enamorados, van al encuentro de su destino.”
Se conocieron, de orígenes diferentes y en la similitud de sus sentimientos hallaron, por poco tiempo, estadíos de paz, de conciliación, en lo que se llama una calma pasión mutuamente correspondida.
Se conoce que buscaron la libertad a través de una fuga; que lograron salir y…
El principio y el final lo cuenta con encanto literario Francesca Paci, y queda para el lector más de un motivo para reflexionar.

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