Pachuca

Poeta, empresaria, licenciada en bellas artes y sí, también actriz porno. Con tan solo 26 años, esta intrépida española recorre el mundo buscando romper estereotipos y haciendo al mismo tiempo lo que más disfruta.
Con la libido alta e interesada en el exhibicionismo desde pequeña, como ella misma se describe, desde los 18 años inició su camino en la industria del cine para adultos; sin embargo, su visión feminista sobre la vida y el trabajo que ha desarrollado a partir de ésta, han hecho que su persona cause polémica, pues para muchos es considerada ya la imagen de una nueva sexualidad femenina que está despertando en la sociedad.

Amarna, ¿cómo fue que
decidiste trabajar en este medio?

“Pues mira, en segundo de carrera descubrí la gran pasión de mi existencia, que es la fotografía, y a través de ésta empecé a tomar fotos a mis amigas, primero desnudas y después cada vez más explicitas, hasta que llegó un punto en el cual yo veía aquellas fotos y decía ‘bueno esto es en lo que a mí me hubiese gustado participar como modelo cuando mandé e-mails a las casas productoras, así es que a lo mejor lo que hay aquí es un nicho de mercado, y entonces lo que tengo que hacer es centrarme en producir mi propio contenido en vez de trabajar para otros’, y un poco con esa idea en mente surge Omnia-X, que fue la productora que dirigí durante cinco años, y ya una vez con el control sobre la situación, me puse delante de las cámaras produciendo mi propio contenido.”

Sin duda, parte de lo que llama la atención de tu persona es esa manera de romper con toda clase de estereotipos ligados a tu medio laboral, pero ¿cómo has lidiado con ello y qué relación guarda ser licenciada en bellas artes con ser actriz porno?

“¡Hombre!, yo no diría que guarda ninguna relación en el sentido de que podría dedicarme a cualquier otra carrera y haberme dedicado a la pornografía; yo siempre digo que lo peor de la industria pornográfica no tiene que ver con el porno, sino con cómo la sociedad entiende la sexualidad y el estigma que sigue pesando alrededor del sexo, especialmente si eres mujer, y sobre todo si eres una mujer que se expone públicamente como una persona sexual que no tiene miedo de enseñar su cuerpo desnudo delante de las cámaras, entonces es el estigma al cual me tengo que enfrentar a diario; sin embargo, la mayoría de estereotipos son sustantivos que nos han impuesto a nosotras en la industria por parte de los medios que tratan las noticias de una forma nociva que estigmatiza una profesión que no debería estar estigmatizada, porque el trabajo sexual es un intercambio de servicios como otro cualquiera, solamente que en nuestro caso lo que estamos intercambiando es un servicio sexual en vez de otro como ir al médico. Entonces un poco lo que busco con esto es romper ese tabú y que la gente empiece a considerar la sexualidad como algo normal y a nosotros se nos quite el estigma que todavía tenemos por trabajar en ello.”

Es bien sabido también que eres una promotora del feminismo, pero ¿puede una actriz porno considerarse feminista? Y de ser así ¿cuál consideras que es tu papel o contribución a este movimiento desde tu labor?

“¡Por supuesto que una actriz porno puede ser feminista!, pues de hecho uno de los puntos que el feminismo trata es recuperar las libertades que se nos han negado a las mujeres por cientos de años y una de esas libertades que tenemos que recuperar es claramente la libertad sexual, porque por muchos años se nos ha dicho de qué manera tenemos que amar, tenemos que desear, tenemos que vivir nuestras emociones, entonces en el momento en que tenemos realmente libertad para decidir, tenemos que hablar sobre ello y el sexo tiene que ser un tema que está sobre la mesa.
“Además, la mujer que se dedica al porno con el pleno uso de sus facultades está creando un espacio de empoderamiento en el cual está cogiendo algo que se nos ha negado como es una sexualidad abierta y estamos recuperándolo, cogiendo el mando sobre la situación y esto, per se, es un hecho feminista.
“Y respecto a mi contribución, yo creo que como te decía lo que intento hacer es una labor informativa y pedagógica de explicar que la sexualidad no es algo malo, no tenemos que renegar de ser entes sexuales y que podemos ser mujeres y disfrutar felizmente de ello y hacerlo público; vaya, en mi caso más público porque estoy en Internet, pero bueno yo recuerdo cuando era más pequeña y todos los chicos se pavoneaban de que ellos se masturbaban y de que hacían cosas sexuales y las chicas no decían nada, pero claro, porque eso en las chicas está mal visto, pero eso es un estigma que hay que romper, porque al final a nosotras se nos dice que hay que estar ahí esperando y siendo las chicas ‘buenas’, cuando en realidad tenemos que empezar a empoderarnos sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad.”

Hablando de roles de género, ¿crees que el cine porno tiene una tendencia mayoritariamente acentuada en el gusto de los hombres y que por lo tanto es creado pensando en ese sector? ¿Podríamos decir que los roles de género juegan
un papel importante aquí?

“Por supuesto que lo juegan. Nosotros tenemos un problema muy grande que es que el consumidor que paga por ver porno es mayoritariamente masculino, todo el mundo consume pornografía, o sea, lo hacen tanto hombres como mujeres, pero el consumidor que paga es mayoritariamente masculino, entonces la industria como cualquier otra se basa en la ley de la oferta y la demanda, y quien paga elige la producción que se realiza, además con un matiz muy importante que es el varón heteronormativo, blanco, occidental y con una sexualidad muy normativa, y esto es lo que se produce, no es que me parezca mal, sino que creo que deberían existir más visiones, un nicho de mercado que debería ser vertical se ha convertido en horizontal como si todas las sexualidades giraran alrededor del placer masculino y no es así, entonces la crítica que yo le hago al porno y lo que me gustaría que sucediese es que se empezaran a crear más visiones y que se emplearan sexos colectivos que no tienen a lo mejor cabida en la representación del sexo explícito, como la comunidad LGBT. Entonces, desde luego que lo juegan y ya va siendo hora de que empecemos a romperlos y a crear cosas nuevas, pero para eso yo te digo, es una industria, entonces hace falta que empecemos a pagar por el porno que queremos consumir.”

¿Para qué tipo de público van dirigidos todos tus trabajos, tanto literarios como cinematográficos, y qué buscas lograr con ellos?

“Bueno es que depende, yo soy una trabajadora, entonces cuando estoy bajo las órdenes de un director hago lo que él me dice y aquí poco tengo que elegir; sin embargo, normalmente intento escoger directores y productoras con quienes me siento bien representada, pero muchas veces eso no pasa, de hecho tengo muchos trabajos de los cuales no me siento especialmente orgullosa, tampoco es que me vaya a poner de heroína ni esto es un dogma de fe, pero también he hecho cosas con las que no estoy totalmente de acuerdo, pero bueno, eso ocurre en todos los trabajos.
“Lo que sí es que como creadora lo que intento hacer tiene un estilo que yo quiero considerar más feminista o, por lo menos, que intenta salirse un poco de la norma, al menos mi trabajo como directora del cine X lo que busca es romper el lenguaje del que ya estamos todos cansados, superestereotipado, intentar hacer algo nuevo, y dentro de mis trabajos literarios también lo mismo, intentar retar un poco lo mainstream, poner algo nuevo sobre la mesa.”

Más allá del erotismo,
¿crees que el cine porno debería
o tiene otra función?

“Bueno esto es muy relativo, me parece que cualquier tipo de creación puede tener dobles lenguajes o puede leerse de diferentes maneras, así es que creo que puede tenerla si la intencionalidad es que la tenga. Yo por ejemplo dentro de mi trabajo como directora intento jugar un poco con la narrativa o a lo mejor romper un poco el lenguaje típico de la pornografía, hacer elipsis temporales, vaya, no jugar con lo que se hace siempre.”

Finalmente, ¿crees que en la actualidad
la sociedad es más abierta respecto a
temas de este tipo? ¿Por qué?

“Bueno depende con quien lo compares, a mí me parece que sigue existiendo mucha hipocresía alrededor de la sexualidad, me parece que vivimos en una sociedad que está hipersexualizada a través de los anuncios, de la televisión, pero que luego, a la hora de la verdad, a la hora de realmente hablar sobre sexo, tenemos muchos estigmas y estamos mal vistos, como que siempre se juega con el tema sexual pero nunca se llega a ello… Hay una frase muy buena que dice ‘todo en esta vida va sobre sexo menos el sexo, que no es sexo, sino poder’, y yo lo veo cuando hago mainstream, veo que todo está muy sexualizado pero siempre jugando con el no sé, no se llega hasta el sexo, y por lo menos el porno en ese sentido me parece más sincero, porque ya sabemos que por lo menos sexo, seguro que hay…”

No votes yet.
Please wait...

Comentarios