El miércoles 26 de septiembre del presente año, con el objetivo de estipular los lineamientos en materia de política monetaria de Estados Unidos se reunieron las autoridades que integran el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal (FED), Banco Central del país; tras dos días de debate en un escenario de inflación ascendiente, crecimiento económico y la negativa por parte del presidente Donald Trump respecto al incremento de la tasa de interés de referencia, bajo común acuerdo se determinó un aumento de 25 puntos base en la tasa de fondos federales, seguidamente la tasa de interés pasa de 2 por ciento a 2.25 por ciento.

El proceso de normalización de las tasas de interés inició en diciembre de 2015, desde entonces se suman ocho alzas, y conjuntamente con ese último incremento intrínseco a una política monetaria acomodaticia, el FOMC plantea el posible escenario de un aumento adicional al cierre del año, pues de acuerdo a su calendario, aún quedan dos reuniones previstas para los meses de noviembre y diciembre; el hecho de que la economía estadunidense tenga tasas de interés más elevadas tendrá un enérgico impacto en los créditos otorgados por el sistema bancario, sin que ello genere un efecto negativo en la reactivación económica del país, ello de acuerdo a los pronunciamientos de Jerome Powell, presidente de la FED.

El incremento de la tasa de fondos federales, se cimienta en la recuperación económica de Estados Unidos, evidenciada por: la mejora constante en las cifras de empleo, el incremento salarial en lo que va del año se acerca al 3 por ciento, en agosto de 2018 se crearon poco más de 200 mil puestos laborales y la tasa de desempleo se situó en 3.9 por ciento, acercando al país a una situación próxima al pleno empleo; un segundo elemento es el estímulo fiscal naciente en la reducción a la tasa de impuesto sobre la renta y a la tasa máxima del impuesto a los individuos, además de la imposición de nuevos aranceles; finalmente el posicionamiento de la inflación por encima de la meta de la FED.

Ahora bien, ¿cómo influye la decisión del FOMC en las economías emergentes?, y en específico, ¿cuáles son las implicaciones para México?; no se prevén efectos homogéneos para los países emergentes derivados del incremento de las tasas de interés, las secuelas están en función de la estabilidad y fortaleza macroeconómica de cada uno de ellos, además del grado en que la economía emergente esté vinculada a la norteamericana. El nivel de apalancamiento tanto público como privado, es un componente de vulnerabilidad para los países, ya que sus costos por servicio de deuda se acrecientan, impactando directamente en su saldo financiero deficitario y en la estabilidad de precios.

En el caso particular de México, un alza en la tasa de interés de Estados Unidos se vislumbra como una moneda de doble cara, en primera instancia dado que el incremento denota la inminente recuperación de la economía estadunidense, hay un efecto positivo para el comercio exterior, pues Estados Unidos es nuestro principal mercado, si su economía mejora habrá mayor consumo de productos mexicanos, si a ello se suma la coyuntura del conflicto comercial con China, México se posiciona de manera importante en la relación comercial con la aún hegemónica economía mundial.

La otra cara de la moneda no es optimista, ya que al elevarse el costo del dinero se encarecen el financiamiento, la inversión y el consumo, Banxico se ve obligado a seguir los lineamientos de la FED, es decir, a incrementar la tasa de interés de referencia del país; debido a la dependencia estructural que mantenemos en la cuenta corriente de la balanza de pagos y en específico en la subcuenta de capitales, no podemos tener tasas de interés menores a las de Estados Unidos, para cubrir nuestro déficit en la contabilidad nacional, estamos obligados a incentivar la llegada y permanencia de capitales extranjeros, a través de la oferta de mayor rentabilidad, procedente del diferencial entre las tasas de interés nacionales.

De forma oficial, el mandato de Banxico reside en el control inflacionario, no obstante, aunque no por regla, atiende la necesidad estructural de país relativa a la generación de divisas y atracción de capitales; consecuentemente la tasa de interés nominal es un instrumento esencial en el manejo de la política monetaria y del flujo de capitales extranjeros, siendo la inversión de cartera una de las principales fuentes generadoras de divisas. Al final lo significativo es esbozar un balance entre el lado bueno y el malo de ese tema.

Comentarios