Ciudad de México.-

Ayer se celebró el primer debate presidencial rumbo a las elecciones del primero de julio. Los analistas políticos dijeron, antes de que arrancara, que el foco natural de los ataques sería el puntero, Andrés Manuel López Obrador, quien llegó con una ventaja de más de 20 puntos en la intención del voto ante el segundo lugar, Ricardo Anaya Cortés. Así sucedió.
En el primer tramo del debate presidencial los cinco candidatos se tocaron fuerte. A Andrés Manuel López Obrador lo atacaron los cuatro por la amnistía a criminales y por su desempeño en la capital.

A Margarita Zavala, por el fracaso del gobierno de su esposo, Felipe Calderón; a Ricardo Anaya, por haber defendido antes a esos gobiernos que ahora cuestiona y por las dudas que hay sobre su patrimonio.
A José Antonio Meade le cargaron la mano por el fracaso del gobierno de Enrique Peña Nieto y por representar a un partido señalado por corrupción: el PRI. Jaime Rodríguez el Bronco fue una especie de comodín.

Claramente, los cuatro opositores se fueron contra el puntero, López Obrador. “Me están echando montón”, se quejó. El Bronco llamó la atención con su lenguaje coloquial; propuso “mocharle las manos” a los corruptos.
Margarita Zavala gastó tiempo, también como era de esperarse, a defender el sexenio de su esposo. Anaya se concentró en atacar y cuestionar a AMLO, directo, con gráficos. Algunas cosas las contestó el izquierdista, otras no. Meade se repitió varias veces: las líneas de sus comerciales, directos al debate. Y también se lanzó contra AMLO.
También Meade y Anaya se compartieron cuestionamientos. Margarita se desconcentró, casi todo el debate, en un discurso por las mujeres.

Y en el último tramo del ejercicio que tuvo como sede el Palacio de Minería, hubo un poco más de intercambio entre los candidatos. También se acabaron los tiempos para réplica; eso influyó.
El primero de tres debates presidenciales se llevó a cabo en la capital mexicana. Se trata del proceso electoral más grande y más costoso de la historia del país y, según analistas, uno que redefinirá el rumbo para la República.
En el cierre del primer debate, el Bronco destacó que los partidos políticos le han fallado a los mexicanos y son el verdadero “cáncer” del país. Si el presidente de México se entera de todos los temas, y vamos a correr a los partidos, los vamos a jubilar sin pensión, dijo.

AMLO cerró afirmando que México está viviendo un momento estelar, y se va a lograr el cambio de manera pacífica. El gobierno dejará de estar a la orden de una minoría rapaz. Quiero seguir, añadió, el ejemplo de Juárez, Madero y Cárdenas. “¡Viva México!”, concluyó.
Anaya usó su última intervención para atacar a López Obrador. “Es una farsa tu historia”, reviró al morenista. Apeló en su despedida para decir que su coalición es la única que le puede ganar a López Obrador. “Te invito a que lo hagamos juntos”.
Margarita pidió a los ciudadanos no conformarse con cualquier candidato, y que decidan por sus sueños y no por sus miedos. Yo, afirmó, amo profundamente a México y sé que con tu voto y tu confianza “voy a ser la primera presidenta de la República”.
Meade Kuribreña reiteró su honestidad y preparación, y planteó que cree en que México podrá convertirse en una potencia.

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