En el semáforo de riesgos Covid-19, a Hidalgo se le había aplicado el de color anaranjado, dejando atrás el rojo, estimándose que había superado la amenaza de más contagios masivos y, como consecuencia, en proporción, nuevas víctimas mortales.

Se fijó como fecha para iniciar una etapa de convalecencia el lunes 21 de junio, dándose un banderazo de salida sobre todo a actividades comerciales, restringidas algunas al máximo.

La noticia se asimiló con optimismo, considerándose que era etapa para una reconversión económica, calificada como urgente.

Miles de personas que se han integrado a disposiciones preventivas como estar en el hogar, guardar la sana distancia y utilizar cubrebocas, entre otras, significaba el retornar gradualmente a sus actividades normales de su vida cotidiana.

No menos de 24 horas antes, el domingo pasado, Día del Padre, se advirtieron movilizaciones de consumidores en mercados y tiendas de autoservicio, aunque las medidas de salvaguarda no estaban todavía liberadas.

En los primeros, numerosos; en las tiendas, respetándose el solo un ingreso por familia.

Ciertamente, sin quehaceres laborales, no había resultados satisfactorios a las confinaciones en las casas.

Se registraron casos que llegaron a incidir en  irritaciones domésticas, para ilustrarlo con la intención de un lenguaje elegante.

Empero, el lunes se anunció que se daba marcha atrás y que se mantenían normas que regían en el semáforo rojo.

Y aunque surgió un desconsuelo, se tuvo que considerar que era lo correcto, como lo anunció el secretario de Salud de Hidalgo Alejandro Efraín Benítez Herrera quien resumió que esta semana sería de transición.

Significó que se mantuviera el Hoy no circula en sus modalidades de pares y nones, según las matrículas de los vehículos, el no reanudar tareas en dependencias oficiales y todas las demás como prohibición de actos masivos y otras ya asimiladas.

Benítez Herrera dijo que se aprovecharía para ubicar mesas de trabajo con diversos sectores para así, en su conjunto, establecer una estrategia para una pronta reapertura que, quizá, se fije para la próxima semana.

Y a la luz de acontecimientos que todavía en la memoria, sobre todo por quienes han perdido la vida, asumir esa carga individual y por familias, finalmente –así se espera– redundará en los resultados que todos, todos sin excepción anhelamos.

El responsable de salud estatal puntualizó que en lo que atañe a establecimientos y en general empresas de todos los volúmenes, se les entregará un certificado escudo a quienes satisfagan el compromiso, lo que dimanará en una confianza compartida.

La verdad, por salud general, hubo que entenderlo y aceptarlo.

No había de otra.

Polevnsky, en la tablita

Yeidckol Polevnsky, exdirigente nacional de Morena, y por ahora secretaria general, enfrenta severos señalamientos por posibles malos manejo de recursos durante su gestión.

Se dice que invirtió 810.5 millones de pesos en la adquisición de inmuebles y contratos de obra y que además comprometió el pago de otros 433.4 millones.

Se detalla que en especial cubrió 395 millones a un empresario muy cercano en amistad para llevar a cabo remodelaciones de edificios inexistentes y otros servicios no cumplidos

Esto ocurrió, se afirma, entre enero de 2019 y primeros meses del actual 2020. Los análisis financieros los lleva a cabo quienes hoy encabezan el partido en donde funge en carácter de dirigente provisional Alfonso Ramírez Cuéllar, quien por cierto parece que ampliará su mandato ante la dificultad de una elección en tiempos de pandemia.

Los movimientos económicos no se han aclarado. En la cúpula de Morena se manifestó que Polevnsky se ha negado a informar, convocada hasta en cuatro ocasiones a precisar todo lo que se refiera a contratos, escrituras y facturas sobre los inmuebles adquiridos y que se destinan a sedes estatales y nacional del morenismo.

Andrés Caballero Zerón, presidente del consejo estatal del partido Movimiento Regeneración Nacional declaró muy exacto al respecto.

“Si es culpable o inocente que sea un juez que emita la sentencia una vez que se aclare el tema, porque los recursos del partido y su financiamiento son un tema sagrado. Hemos luchado toda la vida porque la vida pública sea con honestidad, honradez y honorabilidad.”

A su vez, Polevnsky rechazó irregularidades y acusó a la dirigencia nacional que preside Ramírez Cuéllar de buscar dañar su imagen “porque no tienen posibilidades de ganar una encuesta interna”.

También, incisiva, afirmó que a la luz del éxito en Morena hay quienes actúan como “buitres” pues “nunca estuvieron muy cómodos y ahora la mesa está puesta y quieren apropiarse de todo”.

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