Si bien ha habido avances significativos en las últimas décadas respecto a la implementación de prácticas de protección civil, que indican cómo actuar frente a fenómenos naturales o provocados por el hombre, esa política aún es desdeñada en ciertos lugares de México. Un incendio en el mercado municipal de Tamazunchale en San Luis Potosí, a escasos minutos de la Sierra Gorda hidalguense, provocó ayer una fuerte movilización de los cuerpos de rescate para sofocar el fuego que se extendió a varios locales y viviendas. Muy cerca del lugar se encontraron los cuerpos calcinados de una mujer adulta mayor y de su hija de 34 años. La conflagración fue advertida en las primeras horas de ayer por el sacerdote, quien hizo sonar las campanas de la iglesia de la localidad. Hasta ahora se desconocen las causas exactas que desataron el trágico incendio, pero las imágenes rescatadas por el corresponsal de Libre por convicción Independiente de Hidalgo en la región serrana Salomón Hernández rememoraban un escenario de guerra. Frente a ese lamentable hecho en el estado vecino, vale la pena echar un vistazo a los mercados municipales de Hidalgo, donde lamentablemente la cultura de la protección civil es aún escasa. El centro de abasto Benito Juárez de Tulancingo, por ejemplo, carece de mantenimiento a sus instalaciones y equipamiento para atender emergencias, así como falta de capacitación para enfrentar contingencias. El techo del mercado tiene sobrepeso, pues existen varios tanques de gas, que en conjunto almacenan alrededor de 4 mil 800 litros de energético, además de que algunos tienen más de 10 años de antigüedad; sobrepasaron su vida útil. No hay señalética preventiva de emergencias, ni rutas de evacuación o extintores en locales. Pero aunque hubiese, no existe capacitación en prevención y atención de emergencias. Esos hechos fueron denunciados por José Téllez Mejía, dirigente de la Unión de Locatarios en febrero de 2017. Hoy, la situación es la misma. Exactamente hace un año, locatarios del mercado 8 de Julio en Actopan advirtieron diversas anomalías en la construcción del inmueble. Presenta diversos problemas en la infraestructura, producto de la mala calidad de los materiales y de su construcción. Como cada año, la venta clandestina de pirotecnia aflora con total impunidad en el primer cuadro de Pachuca. En diciembre de 2016 un costal cargado con cohetes que portaba un joven mientras transitaba por la calle Ocampo explotó. A finales de marzo de ese mismo año un saldo de al menos 20 locales comerciales dañados fue el que provocó un incendio en el popular mercado Primero de Mayo, de Pachuca. Si bien no hubo víctimas mortales, la conflagración dejó pérdidas millonarias. La tragedia en Tamazunchale deja un importante mensaje para las autoridades de Hidalgo: cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar. De filón. Hidalgo continúa siendo un estado inseguro para quienes habitamos dentro de su geografía. Los que vociferan que son hechos aislados, envíen un desmentido a los señores del Semáforo Delictivo.

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