Veamos, si se me permite, quiero entender, o más bien, quiero darle un poco la vuelta, verlo del modo que a mí me parece que solo así tendría sentido, de lo que está avisando este “hombre”, y que haría de llegar a ser presidente; tomemos algunas de las propuestas de Andrés:
El abrazo con los Abarca, en Guerrero; en lugar de lo que ha sucedido, es decir, que ya nadie se acuerda que él lo propuso, lo revisó y lo autorizó para ser edil de Iguala –ya sabemos que si él no lo acepta o da el dedazo, no pasa nadie–; señores lectores, creo que no hemos visto el lado que, insisto, creo que es el real de todo lo de Andrés, lo que le estaba diciendo en aquella –tristemente famosa– foto con Abarca, era algo como: ¡Bien hecho amigo!, al abrazar a el exalcalde, ya metimos al gobierno en un lío, creo que, lo estaba felicitando –eso parece– por haber logrado la encomienda de la matanza de muchos muchachos de los suyos, para que pareciera que fueron otros.
Bien, otra más –solo reflexionaré sobre algunas, porque no se pueden todas en este espacio, eso será motivo de un libro en vías de ser editado– la de la señora diputada Cadena del Estado de México y los montones de dinero en efectivo que le entregan –se escucha, se ve en el video– para el señor López, y que en este caso estamos malinterpretando lo que sucedió; aquí, lo que quiere decir AMLO es: Ven como quien cae de mi gracia, aunque la haya presentado como lo mejor y abrazado como a un hijo, también soy el mero mero y si quiero yo, le pongo un cuatro, como el que vieron en video, me quedo con el dinero y la quito con un dedazo, ¡total, a mí nadie me hace nada!
Ahora otra de las ocurrencias muy suyas, más recientes, pienso, por lo que se dice por ahí que cuando propone amnistía, o pensar en el perdón a los narcotraficantes para lograr la paz en México, me parece que nos está diciendo en código que él sí les da la oportunidad de delinquir, nada más que pues no maten a la gente, porque si no dónde va a parar el negocio que tiene con ellos, él ya les dijo como jefe del narco nacional –que confunde con el de presidente y que no lo es– que necesita del dinero de sus “amigos” (los jefes del narco, todos los delincuentes, que responden ante él), como lo tienen establecido desde hace muchos años, para poder pagar a los acarreados a las marchas, los plantones como el de Reforma –¿recuerdan?–, pues eso es así, si no fuera así con qué dinero pagaba todo eso, son millones, y en dólares para poder lavarlos con petróleo y exprimirlos hasta secarlos –para quedárselos– en Venezuela, con su gente y aquel gobierno dictatorial de hoy. Se puede ver, ¿verdad?, cómo es y desde cuándo, bien, pues veamos otra y muy actual.
Analicemos a quién, cómo, cuándo y para qué. A quién se le puede pasar por la cabeza que a los llamados “ninis” les dará dinero –la cantidad que sea, eh; no importa si es mucho o poco– a ver, de dónde; dónde está el padrón de los “ninis” de México, ¿quién lo hizo? Ya está demostrado –porque los números son así de claros– que no hay presupuesto que alcance.
¿Cómo le va a hacer entonces?, y ¿para qué quiere mantener a los que no hacen nada, haciendo nada, en lugar de crear espacios de trabajo, educación de calidad y moderna, sustentar un desarrollo y sumarlos al bienestar del país? Pues obvia la respuesta: no los quiere para que hagan lo que quieran, sino, como ya hemos visto, para que con ellos se sigan creando y fortaleciendo sus ejércitos de jóvenes que pueda usar en su negocio del narcotráfico; ven como todo cuadra, está pensadito hasta el último detalle, casi como franquicia, para lograr hacer pedazos, trizas a este país.
Solo si votan por eso, Andrés podría, de esa manera racista y antimexicana, llegar a estar al frente de México; el jefe del narcotráfico, al que ayudan con dinero obtenido de muerte y sangre, por los años que quisiera y pudiera –recuerden que ya tuvo su infarto– y así, insisto, quedarse, como su amigo Maduro en Venezuela, de dictador –para siempre–.
Feliz Navidad y próspero 2018, estimados lectores.

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