Para descansar un poco de la grilla chichimeca, recordemos que hace pocos años el genial Emmanuel Todd, el mismo que pronosticó a finales de la década de 1980 el crack del bloque soviético, hubo de reconocer que ese derrumbe abrió un espacio geopolítico de expansión en favor de Europa. Cambió el mundo monocorde y unipolar al que estábamos obedeciendo.
Porque los únicos países que se sometieron a los Estados Unidos en su loca carrera para destruir al Golfo Pérsico no fueron otros que los de la vieja Europa, Inglaterra, España, Italia y Polonia, fundamentalmente. Alentaron descabelladas invasiones preventivas contra “los ejes del mal” que habían satanizado los wasp gabachos.
Hoy, las mentes más lúcidas del planeta tienen que reconocer que Rusia no murió y que, con Alemania, Francia, la Unión Europea y las potencias intermedias cercanas a Moscú, Pekín, Tokio, las penínsulas del Mar de China, los Tigres y Asia Central, forman la vanguardia y el coraje…
De un contrapeso monumental al proyecto unipolar de Washington, y que al corto plazo, los circuitos financieros y comerciales norteamericanos están cayendo en un pasmo ineludible frente al resto del mundo. El hecho de que entre Japón y China sean los mayores acreedores de la deuda de Estados Unidos es altamente significativo. Ya no están solos.
Por el lado gabacho, no cantan mal las rancheras para afianzar ese raciocinio, pues los Estados Unidos ya perdieron competitividad en las industrias robótica, automotriz, satelital, química, bélica terrestre y doméstica con Europa, China y Japón. Las condiciones están dadas para ver algo inusitado y trascendental en la grilla mundial. Es importante saberlo.

Las fricciones entre las economías provocan involución, desempleo

Asistimos en Occidente al aumento vertiginoso de las tasas de desempleo y de las presiones inflacionarias en todas latitudes bajo cierta hegemonía yanqui. Hay una vorágine constante de franco descenso en los índices de producción, causa y reflejo de la saturación de los mercados.
Hay un encarecimiento constante y galopante de los insumos productivos y una angustiante estrechez de los canales financieros. Además, una lucha muy cerrada en un mundo desesperado donde los viejos aliados son ahora encarnizados enemigos. No es para menos.
Las constantes fricciones entre las economías y los grupos de poder provocan involución, desempleo y desestabilidad en los países pobres, que necesariamente impactan en el modo de vida de los centros hegemónicos. Además, los intercambios comerciales entre países ricos ya no pueden sostener su propia expansión, antes garantizada.
Por otro lado, la cooperación entre países pobres está cada vez más estratificada y determinada a la baja por el grado de desarrollo relativo, siempre dependiente del Imperio, la ausencia de ventajas comparativas para el comercio y la posesión sobre diferentes formas de propiedad de los recursos estratégicos.

Ya no está el horno para bollos.
Estados Unidos, nación depredadora

El salvajismo capitalista, un ogro insaciable, impide uniformar criterios para salvar la crisis. De salvarla depende que sigamos o esquivemos, en conjunto, el camino de la regresión económica hacia la agudización de la miseria y el hambre pura y dura.
Históricamente es inaceptable que en las latitudes del subdesarrollo el sector terciario de la economía, el de los servicios, registre el mayor índice absoluto de empleo, pues en esas condiciones siempre se cae en los supuestos del outsourcing que emblematizan los reaccionarios que se oponen a las conquistas obreras.
Los gruesos flujos del presupuesto, los subsidios públicos y las deudas contraídas han ido a parar al barril sin fondo de la corrupción, la ineficacia, el derroche, la baja productividad social y la distorsión de las fuerzas económicas.
Sobre todo, cuando los dueños de los medios de producción argumentan que las inversiones para el desarrollo del mercado interno no son redituables. Para ellos solo existe un remedio: liberación de precios y devaluación monetaria como condición sine qua non para la abundancia de oferta. Es un círculo cuadrado.
Ya no está el horno para bollos. Los Estados Unidos se han convertido solo en una nación depredadora. Su despliegue militar, dirigido contra enemigos ridículamente débiles a los que se les asigna un papel desmesurado, solo ha confirmado lo que todo el mundo atestigua: el derrumbe del Imperio gabacho y la emergencia de nuevos actores en el panorama. Debemos estar preparados para las decisiones que deban tomarse. Urge.

Putin sacó del marasmo y el hambre a más de 250 millones de rusos

Es necesario darse cuenta que en otras potencias –más autoritarias, dicen los samaritanos gabachos– los procesos de modernización y acoplamiento ocurren de manera más amplia y vertiginosa. Toman una decisión y al otro día la están ejecutando. Y no son precisamente de la ciencia funcionalista que quemó incienso largos siglos al imperio yanqui.
Por ejemplo, cuando Vladimir Putin llegó al poder ruso, el desmembrado soviet estaba acechado por una mafia del narcotráfico y de la delincuencia que llegaba a acaparar el 50 por ciento del producto nacional bruto. Su economía era más frágil hace 20 años que la portuguesa. Así, como suena.
Los controles de la economía eran inexistentes. Tomando como ejemplo a Pedro el Grande, Putin llevó a cabo una empresa social que sacó del marasmo y el hambre a más de 250 millones de habitantes desesperados y expectantes. Habían perdido la fe en la perestroika y el glasnost. Se sentían defraudados.
En menos de un cuarto de siglo la Rusia de Putin, a pesar de ser un antiguo agente de la KGB y de la inteligencia soviética, es diametralmente distinta. Hoy se ubica entre las grandes potencias opuestas a los Estados Unidos. Con otra, ha observado puntualmente los requisitos de solidaridad que impone la Comunidad Europea para los más débiles.
Putin será recibido en Francia con grandes honores, a pesar de todos los desplantes ofensivos del expresidente Hollande. Ahora Macron, Angela Merkel y compañía le rinden loas inauditas. Es un premier de clase mundial, a pesar de lo que diga Mister Trump, el infeliz malagradecido con el soviet.

Misiles frente al Kremlin, advertencia al bobalicón Donald Trump

‎Putin se ha convertido en un defensor plausible del nacionalismo petrolero sirio y de las causas más significativas de los países emergentes del Asia Central.
Además, la industria aeroespacial, bélica y del transporte, están siendo revolucionadas por todas las tecnologías derivadas de la utilización primaria de las fibras ópticas, una rama científica que no ha despuntado en ningún otro país del planeta.
Esa demostración de fuerza de los misiles frente a miles en el Kremlin, es no solo una seria advertencia al bobalicón Trump, sino el inicio de una carrera entre potencias a la que hay que estar muy atento. Hacer lo contrario sería ir en contra del futuro mexicano.
¿No cree usted?
Índice Flamígero: Los señores y las señoras que conforman el Consejo General del INE, invariablemente se quejan por las múltiples críticas que, sobre su parcialidad, e incluso, venalidad, se vierten sobre ellos. Pero hay razones más que sobradas para enderezarles esas acusaciones. “Premiar” a la esposa de Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa con el registro de su candidatura “independiente” a la presidencia de la República –pese a que casi la mitad de las firmas recabadas le fueron rechazadas por prácticas corruptas– es una muestra más de cómo es que o se venden al mejor postor o los señores y las señoras del INE se prestan a jugarretas diseñadas en Los Pinos para evitar que sus actuales ocupantes paguen todas las que deben en cuanto abandonen el cargo que, en mala hora, les fue conferido. Sobre este tema escribe don Miguel Ramírez, desde Torreón, Coahuila: “De quienes se inscribieron para poder competir en la próxima elección presidencial bajo el rubro de independiente, a la fecha solo una ha recibido el palomazo del INE para poder hacerlo. Dos de ellos rebasaron por mucho el límite impuesto, pero para lograrlo, cometieron una serie de ilegalidades que afectó a la mayoría de firmas que presentaron, por lo que quedaron eliminados. Margarita Zavala, a quien el INE sí le dio su aprobación, también incurrió en el mismo tipo de ilícitos. El 44 por ciento de las firmas que presentó le fueron rechazadas. Tal parece que lo que emprendió tuvo como base la filosofía familiar, “haiga sido como haiga sido”. Con ese modo de proceder, le quedó una cola (imaginariamente hablando, por supuesto), que no se la podrá cubrir su rebozo y cualquiera se la puede pisar. Analizando objetivamente su trayectoria, se ve muy difícil que pueda triunfar el primero de julio. Sería más fácil que su consorte se volviera abstemio a que ella ganara la elección presidencial.” Y don Rubén Mújica Vélez también escribe al buzón del Índice Político: “Peña Nieto, copia de Santa Anna”, encabeza. Y apunta: “Los abusos del SAT son planetarios. Está requiriendo pago de impuestos a modestísimos ciudadanos del campo que venden tres o cuatro pollos a sus vecinos. Esas actividades antes se consideraban como domésticas y obviamente exentas de impuesto alguno. La avaricia del desgobierno de Peña Nieto revela que ante el ‘asesinato’ de la Gallina de los Huevos de Oro, Pemex por delante, no les queda otra vía para despilfarrar en la compra de votos en las elecciones, miles de millones de pesos para seguir ahorcando al pueblo pobre. Los multiricos, los beneficiarios de esa orgía hacendaria, siguen sin pagar impuestos, y los politiquillos levantando el pulgar como hacían en el Circo Romano. ¿Entenderán los priistas/panistas que ellos están soltando al tigre? ¡Aguas! En el acto del registro de su candidatura, el priista-itamita José Antonio Meade se comprometió, en el remoto e improbable caso de ganar la presidencia de la República, a eliminar el fuero de los funcionarios públicos. Pero, a cuál de los tres tipos de fuero se refería? ¿Lo sabrá? ¿Conocerán él y sus fallidos asesores la tesis de la SCJN en la que se lee que “el artículo 108 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos distingue tres diversas categorías de funcionarios que gozan de fuero, cada una de las cuales recibe un tratamiento distinto. En primer término están los senadores y diputados al Congreso de la Unión, los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los secretarios del despacho y el procurador general de la República, quienes son responsables por los delitos comunes que cometan durante el tiempo de su encargo y por los delitos, faltas y omisiones en que incurran en el ejercicio de ese mismo cargo. La segunda categoría de funcionarios está compuesta por los gobernadores de los estados y los diputados a las Legislaturas locales, mismos que son responsables por violaciones a la Constitución federal y leyes federales. Finalmente, la tercera categoría comprende al presidente de la República, quien, durante el tiempo de su encargo, solo puede ser acusado por traición a la patria y delitos graves del orden común.

www.indicepolitico.com
[email protected]
@pacorodriguez

Comentarios