Antología de corridos de la Revolución

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El acervo histórico de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) resguarda el libro Antología de corridos de la Revolución de la autoría de Celestino Herrera Frimont, quien fuera profesor y director del Instituto Científico y Literario del Estado de Hidalgo durante el periodo 1934-1935. La primera edición fue publicada en 1934 y la máxima casa de estudios de la entidad lo reeditó 46 años después.

Antología de corridos de la Revolución está ilustrado con grabados de Leopoldo Méndez y contiene 36 corridos, dos partituras musicales y una breve reseña de la historia de la Revolución mexicana.

El autor destaca que la música popular es una de las manifestaciones que mejor retrata el espíritu de una nación y agrega que cuando en un país hay cantores para sus glorias y héroes, al escucharlos la colectividad definirá su sensibilidad y acrecentará su cariño por la patria.

La letra de los corridos es pintoresca, retrata los alrededores de los mercados, las indígenas que visten huipil y ofrecen tortillas, los viejos matones de aspecto terrible y las aguerridas mujeres de pendientes antiguos y rebozo de bolitas que venden pozole. También recrea a personajes característicos de la Revolución, como el merolico, que ofrece remedios prodigiosos, y el clásico vendedor de corridos. Importante renglón le dedica Celestino Herrera Frimont a la venta de canciones impresas en chillantes colores, trazados a la imaginación del dibujante ignorado y las pesadas piedras sobre las hojas que impiden que las vuele el viento, pero sobre todo destaca la voz del vendedor de corridos, quien empieza a cantar muy a su estilo.

A continuación, algunos fragmentos de corridos:

La toma de Zacatecas

Por Villa, Urbina y Natera, por Ceniceros, Contreras, Raúl Madero y Herrera.
Ahora sí, borracho Huerta,
ya te late el corazón
al saber que en Zacatecas
derrotaron a Barrón.
El día veintitrés de junio
hablo con los más presentes,
fue tomada Zacatecas
por tropas insurgentes.
Al llegar Francisco Villa
sus medidas fue tomando
y a cada uno en su puestos
bien los fue posesionando.
Les dijo el general Villa:
“Con esta dura plaza,
ya les traigo aquí unos gallos
que creo que son de buena raza…”

Celestino Herrera Frimont se entrevista con don Luis González Obregón, quien estima que el corrido es una derivación de los romances españoles y alcanzó gran apogeo entre los mexicanos antes de la liberación de los conquistadores. El autor reafirma que el corrido tiene su origen en las largas narraciones en verso sobre hechos militares y heroicos que se conocen en la literatura castellana como cantares de gesta, surgidos en los romances caballerescos de los reinos de Castilla y Aragón adaptados en América, en donde es más vasto el escenario de grandes hazañas de los héroes peninsulares; sin embargo, en México es un sentimiento popular distinto, que pareciera deseoso de cantar a sus propios héroes corridos populares nacidos del corazón del pueblo, que convierten en melodía haciendo nacer admiración y cariño hacia ellos.

La muerte de Francisco Villa

Señoras, tengan presente
y no había otro en la nación,
que en el día veinte de julio
Villa ha sido asesinado.
Año de mil novecientos,
en el veintitrés actual,
mataron a Pancho Villa
en Hidalgo del Parral…
Aunque les pese, repito,
sin facha ni alevosías,
pollos como Pancho Villa
no nacen todos los días…

El corrido parece tener una marcada predilección por la tragedia y, entre pesares y música, relata la historia de un pueblo reprimido que tiene que ofrendar su sangre a cambio de sus libertades. Así, muchos hombres celebrados por su audacia o por sus triunfos de guerra pasarán a la sencillez de cantos populares que se duelen de su muerte.

La muerte del general Ángeles

Señores, con atención
les diré lo que ha pasado,
que agarraron prisionero
a un general afamado.
Anduvo por donde quiera,
nadie le pudo ganar
por Chihuahua y Ciudad Juárez
y San José del Parral.
En el Cerro de la Mora
le tocó su mala suerte;
lo agarraron prisionero
y lo sentenciaron a muerte.
Y de allí fue conducido
a la prisión militar,
mientras de que se llegaba
la hora de irlo a fusilar.
Aquí está mi corazón
para que lo hagan pedazos,
porque me sobra valor
para recibir balazos.
Ya con esta despido
al pie de un verde granado;
aquí termina el corrido
de un general afamado.

El corrido popular solo accidentalmente se ocupa de otro suceso que no sea de la Revolución. Los troveros populares prefieren para la composición de los corridos el verso de siete u ocho sílabas distribuidas en cuartetas, quizá para adaptarse mejor a la melodía monótona con que se cantan, empleando la licencia poética, que es una de las características de la poesía popular; en otras ocasiones, quizás el autor, horrorizado por la tragedia, se lamenta con amargura en su narración o finalmente se dirige a las aves o a las flores, o pide una disculpa al auditorio.

La muerte de Madero

Con lágrimas en los ojos
y el más profundo dolor,
vengo a cantar un corrido
por la muerte de un señor.
Fue presidente de México
por elección popular
y don Francisco I Madero
ocupó un gran lugar…
Sostengamos al gobierno,
que es nuestro deber primero,
aunque la nación está triste
por la muerte de Madero.

Celestino Herrera Frimont, en la época en que selecciona los corridos y prologa el libro, recupera seguramente los corridos que todavía se interpretaban, pues solo transcurrieron 17 años de haber concluido la lucha armada en México. Probablemente algunas de las obras populares que aparecen quedan únicamente en el impreso, pues la memoria histórica los ha olvidado.

Este 20 de noviembre conmemoraremos 108 años del estallido de la Revolución mexicana.

Es momento de reflexionar sobre las libertades que a partir de 1917, con la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, gozamos los mexicanos y, en particular, las universidades públicas como la UAEH, que ejerce la garantía constitucional de su autonomía universitaria.

La publicación puede consultarse en las bibliotecas de la Autónoma de Hidalgo. Leer y saber leer nos puede llevar a ser mejores como individuos y como sociedad. Esperamos sus comentarios en la dirección electrónica: [email protected]

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