Su caso

El principio del fin

Antonia Lara Hernández nació el 5 de julio de 1937, en la localidad Santa Lucía, perteneciente a Calnali, tuvo seis hijos y fue madre soltera, sus primeros empleos fueron en ese lugar, limpiaba casas o cargaba leña a cambio de 15 o 20 pesos, siempre creyó que algún día su situación mejoraría, escuchó los rumores sobre que en la capital está el progreso y emprendió un viaje de ilusiones, sin embargo, tuvieron que pasar 24 años para que su realidad le entregara frustraciones y un mundo desigual.

“Solo mi memoria sabe lo que encierra. Estoy y estuve en muchos ojos, yo solo soy memoria y la memoria que de mí se tenga”

Elena Garro
Fragmento de
Los recuerdos del porvenir

Tímida y con una dulce voz, sentada en una silla de madera acaricia sus rodillas con poca movilidad en los brazos, flanqueada por su hijo Narciso Cruz Lara y su nuera Rufina Paulino Bautista recuerda aquel triunfo del 20 de junio de 1992, tenía 56 años y fue su primer día de trabajo en el comité municipal del Partido Acción Nacional (PAN).
La necesidad económica obliga a aceptar empleos sin un contrato que estipule las prestaciones a las que tiene derecho el trabajador, y para el comité municipal del partido blanquiazul 500 pesos semanales, es decir, mil quincenales o 2 mil mensuales, como se lea con menor indignación, significaba un ingreso básico para una adulta mayor que tampoco contaba con seguro médico. La pobreza quizá sea un sinónimo de resistencia, resistencia a las consecuencias de laborar en jornadas de nueve de la mañana a seis de la tarde limpiando los pasillos del comité municipal y estatal como personal único de limpieza, resistencia al abuso laboral. Lo importante es conservar el empleo, pensaba Antonia, pero el 13 de julio de 2015, una parálisis facial deterioró su salud y extinguió sus 24 años de servicio.
Ella confió en que su esfuerzo sería respaldado por el partido que muchas veces le prometió un cambio a México y un aumento de sueldo a Antonia; el 22 de julio de 2015 fue dada de alta y al mismo tiempo diagnosticada con una enfermedad cerebrovascular, acudió a las oficinas que recorrió durante tantos años a notificar a su entonces jefe inmediato Rubén Muñoz Saucedo, exsecretario general municipal y quien en ese tiempo estaba al frente del comité, el mismo que el día de su renuncia como servidor del ayuntamiento de Pachuca declaró que “fue una gran experiencia poder atender a la ciudadanía, no hay alguien que pueda decir que tuvo mal trato de mi persona”, quizá ya olvidó a Toñita, como la nombraba en aquellos años; para ella es diferente, pues no existe un solo día en el que su enfermedad no recuerde ese 22 de julio cuando solicitó ayuda para tratarse médicamente y ser dada de baja para poder obtener una pensión de vejez, pero según consta en el escrito inicial de la demanda, Rubén Muñoz le explicó con un atisbo de sarcasmo que ni siquiera estaba dada de alta y por esa razón el comité no tenía ninguna obligación de “enterar las cuotas obrero patronales”, por ser una simple trabajadora de limpieza. Antonia se quebrantó.
Hoy, han pasado tres años en los que esa simple trabajadora de limpieza ha tenido que enfrentarse al dolor en el brazo izquierdo, de rodillas, y su poca movilidad para caminar, ninguno le duele más que el alma, ningún dolor físico está por encima de la frustración de saber que no puede cubrir un tratamiento mensual que cuesta 3 mil pesos, mientras el partido para el que laboró argumenta que actualmente nadie recibe pago, que todos son militantes y desarrollan actividades “por amor a la política”.

El desencanto blanquiazul

Después de tres años de visitas constantes a las oficinas del comité en donde recibieron malos tratos y tres pagos seccionados: uno de 600 pesos, otro de 800 y el último de mil pesos, luego de ser discriminados y recibir como respuesta que “cuando tuvieran tiempo lo checarían”, la pérdida de fe en Acción Nacional contagió al hijo de Antonia y a su nuera, “se debe pagar su tiempo como marca la ley, no es justo que la desconozcan. No se vale que no la apoyaran de esa manera, un comité que dice ayudar a adultos mayores, a madres solteras, no se vale que a una mujer que laboró con ellos tantos años no le brindaron ni siquiera un apoyo médico. No es justo, nosotros como familia siempre hemos apoyado a ese partido y nos dieron la espalda”.
La esperanza renació cuando un taxista, un ciudadano como usted o como yo le aconsejó demandar y continuar en pie de lucha, únicamente para recibir lo que tiene derecho por sus años de servicio y constancia. “No está bien lo que me hicieron, el presidente del comité siempre me prometió que me iban a pensionar y eso nunca sucedió”. Antonia está cansada de esta lucha que parecía estéril, pero a nosotros su historia nos recuerda que tenemos espíritu, pero necesitamos temple.

Mientras el precandidato a la presidencia de México por el Partido Acción Nacional Ricardo Anaya Cortés era recibido en la Bella Airosa con bandas de viento y ovaciones de sus inseparables militantes; Antonia Lara Hernández recibía la noticia de que no podrá seguir tratando su enfermedad cerebrovascular porque a sus 80 años, y luego de 24 como personal de limpieza del comité municipal de Pachuca del PAN, fue despedida únicamente con un gracias como pensión, allá, en los tiempos de Rubén Muñoz Saucedo, hoy exsecretario general del ayuntamiento de esta ciudad. Mientras Ricardo Anaya promete un ingreso básico universal, el cual busca garantizar que todos los mexicanos reciban una cantidad de dinero que les permita vivir con dignidad; Antonia, exmilitante y ahora exempleada, espera la resolución de la junta federal de conciliación y arbitraje de una demanda de pensión por vejez,
en este, un mundo paralelo.

No es justo, nosotros como familia siempre hemos apoyado a ese partido y nos dieron la espalda

La vía legal, una luz en el camino

El licenciado Irving Gómez Estrada y la licenciada María Carolina López Corral, representantes legales de Antonia Hernández Lara, informaron que demandan una pensión en el ramo de vejez ante la junta especial número 51 de la federal
de conciliación y arbitraje; asimismo, buscan:

El reconocimiento
por los años laborados que suman cuando menos mil 196 semanas cotizadas

Al Instituto
Mexicano del Seguro Social una pensión en el ramo de vejez, e inclusión en nómina de pensionados

A Rubén Muñoz Saucedo
y/o comité directivo municipal del Partido Acción Nacional el pago de aguinaldo, vacaciones y prima vacacional por todo el tiempo que duró la relación laboral

El pago de horas
extras por el tiempo que duró la relación de trabajo; la jornada laboral era de 9 a 16 horas, pero siempre salía a las 18 horas

De acuerdo con
los representantes legales, la primera audiencia no se llevó a cabo el 11 de enero de este año porque el comité no estaba notificado “debidamente”; la nueva fecha es el 23 de marzo de 2018

claves

  • Antonia  laboró para el comité municipal del PAN sin prestaciones laborales y con un pago de mil pesos quincenales
  • El 13 de julio de 2015, una parálisis facial deterioró su salud y extinguió sus 24 años de servicio
  • Espera la resolución de la junta federal de conciliación y arbitraje de una demanda de pensión por vejez, luego de no recibir apoyo por parte del partido

 

Comentarios