Contundente, el coordinador de la bancada del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara de Diputados Mario Delgado Carillo reiteró ayer que los 109 fideicomisos, que en total acumulan una bolsa de 68 mil millones de pesos, serán eliminados sin excepción. Todo parece indicar que se trata de un dictamen que llegará planchado este martes a la Cámara baja. Delgado, quien busca convertirse en el nuevo presidente nacional de la fracción, afirmó que la extinción de esos instrumentos no se trata de un capricho de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). No podría ser de otra manera, el aspirante a suceder en el cargo a Alfonso Ramírez Cuellar muestra su gallarda institucionalidad, repitiendo una y otra vez que los mexicanos debemos apoyar al presidente en su lucha contra la pandemia del coronavirus (Covid-19). El mayoriteo que hicieron los vinotinto plantea eliminar, entre otros, el fideicomiso del mecanismo de protección para personas defensoras de derechos humanos y periodistas, que impedirá su operación, poniendo en riesgo vidas. Además, iría en contra a las recomendaciones internacionales en la materia. La determinación de extinguir dichos instrumentos, sin consulta ni plebiscitos, extraña, sobre todo viniendo de representantes populares que defienden y respaldan a un gobierno, en el discurso, democrático. Delgado Carrillo reconoció que no en todos los fideicomisos hubo corrupción, pues algunos operaban de manera “impecable”. Sin embargo, reiteró que la salud en el contexto de la contingencia es un asunto prioritario. La academia no podía quedarse atrás en el rechazo a la desaparición de esos contratos de transferencia de recursos, entre los cuales hay 32 dedicados al desarrollo de la ciencia y tecnología. Por ello, rectores de las instituciones que integran la región centro-sur de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) expresaron su descontento con la determinación que se cuece a todo vapor en el palacio legislativo de San Lázaro. La misiva alerta que desaparecer los conceptos destinados a la ciencia y tecnología, así como al fortalecimiento de la cultura, comprometería el desarrollo, competitividad y progreso nacional. De ese tamaño es la voracidad del gobierno federal. Con la bandera anticorrupción bajo el brazo, la cuarta transformación podría llevarse esta misma semana el futuro nacional entre las patas. De filón. A menos de dos semanas de que se lleve a cabo la jornada electoral, las campañas recobran tintes cada vez más iracundos. La candidata priista por San Felipe Orizatlán Erika Saab fue víctima de un cobarde acto de violencia política de género.

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