Alessandra Grácio*

Vive mucha gente adentro de mi cabello
y me despeinan sus dudas y dolores
y sus dedos…
Sin piedad, sin poesía y sin permiso.

Traigo los miedos de Dios
zurcidos uno a uno con hilo rojo bajo mi falda
Y te los enseño sin querer
cuando giro y giro
para dibujarme en el aire una y otra vez…
Acuarela.
Negra.
Orishas y olvidos aprietan mis caderas
me defienden cuando tallas mi contorno
rugiendo los dientes… ¡Bestia!
tu saliva
Gota a gota, esclavitud.

Me liberta aquella otra mujer…
Sin color
diosa, invisible.
La que mastica las uñas, sonríe.
La que no es de nadie.
La que trae un niño pegado al pecho.

La sanguínea, tartamuda y prolífica.
Aquella otra mujer me liberta…
Y escapo…
Serena y nocturna.

Negra.

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