Cáncer de ovarios: problema de salud pública

HID13-07052016El cáncer de ovario afecta de forma importante a las mujeres no solo en México, sino a nivel mundial; se trata del tercer tipo de cáncer más frecuente en ese sector, únicamente después del de mama y cérvico-uterino.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Ovario, que se conmemora el 8 de mayo, fue mencionado que este malestar lo pueden sufrir de acuerdo con estudios, aquellas mujeres que tardan en embarazarse y parir, pues el riesgo por este factor aumenta la aparición del mismo.
Las mujeres con antecedentes de cáncer de mama o de ovarios tienen un mayor riesgo de sufrirlo, debido a anomalías en los genes BRCA1 o BRCA2.
Las mujeres mayores tienen un riesgo más alto de padecer cáncer ovárico. La mayoría de muertes por este tipo de cáncer se presentan en mujeres de 55 años en adelante.
Los síntomas son con frecuencia vagos y tanto las mujeres como los médicos los atribuyen a otras afecciones más comunes, aunque es importante tomar en cuenta si existe dificultad para comer o saciedad temprana e hinchazón en el área abdominal, entre otros.
Una forma de constatar si existe algún indicio de este cáncer, es la exploración abdominal para detectar si presenta hinchazón en esta área debido a la acumulación del líquido llamado ascitis. El tratamiento para combatir el cáncer de ovarios es por quimioterapias, cirugías y radioterapias.
En México con la inclusión del cáncer de ovario en el fondo de protección de gastos catastróficos, el Seguro popular brinda cobertura de 100 por ciento en el diagnóstico y tratamiento de cáncer de ovario germinal y epitelial.
El Instituto Nacional de Cancerología reporta alrededor de 2 mil casos nuevos casos por año, por lo que se considera un problema de salud pública.

Recomendaciones

  • Las mujeres
    que toman estrogenoterapia pueden tener un riesgo más alto de cáncer ovárico. Sin embargo, las pastillas anticonceptivas disminuyen el riesgo
  • Algunos síntomas
    pueden ser dolor pélvico o abdominal bajo, ciclos menstruales anormales, indigestión, náuseas y vómitos, estreñimiento y aumento de gases, pérdida o aumento de peso, así como ganas repentinas de orinar
  • Entre las pruebas
    y exámenes para detectar el mal, se encuentra el examen de química sanguínea y hemograma completos, tomografía computarizada o resonancia magnética de la pelvis o del abdomen y ecografía de la pelvis
  • Raras veces
    se diagnostica en sus estadios iniciales y, por lo general, está bastante avanzado al momento del análisis
  • Tres de cada cuatro
    mujeres con cáncer ovárico sobreviven un año después del diagnóstico y cerca de la mitad de las mujeres vive por más de cinco años
  • Debe contactarse
    a un especialista después de los 40 años o más si no le han realizado un examen pélvico recientemente
  • Los exámenes
    pélvicos de rutina se recomiendan para todas las mujeres de 20 años o más
  • Se recomienda
    asistir a grupos de apoyo, debido al estrés causado por la enfermedad, mismo que es posible aliviar uniéndose a un grupo de apoyo para el cáncer