Clausuran por hacinamiento clínica contra adicciones

No cuenta con espacios adecuados ni consultorios especializados
No cuenta con espacios adecuados ni consultorios especializados

Ubicada en una casa-habitación de la colonia Valle Verde en Tulancingo

Tulancingo. Una clínica de rehabilitación fue clausurada por las autoridades municipales, tras visita de inspección dentro de las instalaciones, ubicada en una casa-habitación de la colonia Valle Verde en Tulancingo.
El lugar que albergó a la clínica especializada en alcoholismo y drogadicción Carl Jung AD, registra condiciones de hacinamiento, pues el inmueble es inadecuado tanto en tamaño como en instalaciones para atención médica en general. Tres habitaciones fungían como recámaras, donde dormían 70 pacientes; 10 son mujeres y el resto varones.
No se cuenta con espacios adecuados ni consultorios especializados para el esquema de rehabilitación, además que solo se tiene reservada una pequeña superficie para enfermería y otra más para atención psicológica, además de una sala de estar.
Respecto al grupo multidisciplinario de rehabilitadores, cuenta únicamente con un psicólogo y un nutriólogo, los cuales no tienen estadía permanente en la clínica. El responsable de las instalaciones Juan Arreola Durán no presentó acta constitutiva que compruebe formalidad, así como reconocimiento de las autoridades en materia de atención a la salud, por lo que no sustenta la eficiente rehabilitación de pacientes.
Por lo anterior, las autoridades hicieron oficial la clausura a la clínica, además su director deberá presentarse en breve ante las autoridades para informar cómo realizaba operaciones, y si tiene algún proceso formal de conformación y operación de las instalaciones.
La clínica se reubicó e inició operaciones hace poco más de un mes, tras quejas de vecinos de la colonia Rojo Gómez, en cuanto a casos de inseguridad, pues se registraron casos de pacientes que se habrían introducido a casas-habitación de la zona.
Se entrevistó a Arreola Durán sobre estudios o capacitación para ofrecer los servicios para atención de adicciones. Al respecto, indicó que era un hombre rehabilitado,

“y eso me da la experiencia para apoyar a personas con ese problema, además que me apoyan personas que saben dar atención médica y psicológica”.

El lugar es inadecuado tanto en tamaño como en instalaciones para atención médica en general. Tres habitaciones fungían como recámaras, donde dormían 70 pacientes; 10 son mujeres y el resto varones