Arranca la fiesta internacional de la danza

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FRANCISCO MORALES V /
AGENCIA REFORMA
Ciudad de México

Una coreografía a partir de Salvador Dalí, un baile místico a través del desierto y una advertencia en movimiento sobre la depresión en la era de las redes sociales abrieron el Festival Internacional de Danza Contemporánea de la Ciudad de México (FIDCDMX).
En su segunda edición, el encuentro reunió a intérpretes de España, México y Corea del Sur la noche del jueves en el Teatro de la Ciudad.
El primero en tomar el escenario, Raúl Tamez, interpretó junto a Sara Colomino la pieza La persistencia de la memoria, de la agrupación española Martz Contemporary Dance Company.
Con base en el cuadro homónimo de Dalí, los bailarines se movieron con una fluidez que recordó a los relojes derretidos del pintor, en una danza que pasaba de los movimientos amorosos a la pelea, una lucha contra la memoria del otro.
De México, la compañía de Laura Vera presentó Ítaca-equis y no X, una suerte de viaje por el desierto realizado por tres intérpretes que asumen, en el periplo, formas de la naturaleza y comportamientos animales.
El cierre de la primera jornada correspondió a Lee Jung Yeon Dance Project, de Corea del Sur, con una coreografía que expone la depresión, miedos, aspiraciones y frivolidad de las redes sociales: Smile mask syndrome.
El FIDCDMX continúa hasta el 13 de agosto, en sedes como el Teatro de la Ciudad, el Foro A Poco No, el teatro Cuauhtémoc y el Bosque de Chapultepec.

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