Arrastra la Sedena deuda añeja al SAT

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VÍCTOR FUENTES /
AGENCIA REFORMA

Ciudad de México.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) arrastra deudas desde hace décadas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT).
El órgano tributario informó el pasado 24 de agosto al Ejército que tiene pendiente saldar más de 300 créditos fiscales que suman alrededor de 170 millones de pesos, muchos de los cuales tienen años o hasta décadas de antigüedad.
“Se requiere que la Sedena y el personal a su cargo, con domicilio en sus instalaciones o su cargo… cumplan con el pago de los créditos fiscales que se señalan”, pidió el subadministrador desconcentrado de recaudación en la Ciudad de México, Alejandro Garduño Aceves.
El SAT envió el oficio a la Sedena luego de que la unidad de asuntos jurídicos de esta última solicitó, el 22 de junio, un reporte sobre los créditos fiscales exigibles que tiene a su cargo.
La lista no detalla las razones que originaron cada crédito, pero estos pueden derivar de multas o sentencias de reparación de daño impuestas por tribunales, sanciones administrativas a servidores públicos u omisiones en pagos de impuestos o derechos federales.
El crédito más cuantioso, por un monto actualizado de 100.8 millones de pesos, data de 1999 y está dirigido a la Secretaría de la Defensa Nacional como institución, no a alguna persona en particular.
El general secretario Salvador Cienfuegos Zepeda tiene 11 créditos pendientes, que suman 69 mil 512 pesos, cuyo origen se desconoce, pero derivarían de multas impuestas ya sea por el propio SAT o por autoridades judiciales, como medida de apremio en procesos de los que la dependencia forma parte.
Hay un solo elemento del que no existen mayores referencias: Rolando Pinto González, debe un crédito con monto actualizado de 35.6 millones de pesos, fincado en 2013, que probablemente nunca será pagado, mientras que el mayor intendente Manuel del Villar Calderón debe desde 2005 dos créditos que suman 13.5 millones de pesos.
La mayoría de los créditos pendientes es por montos reducidos, de menos de 5 mil pesos, lo mismo de soldados rasos que de generales de división, cuyo proceso de cobro forzoso individual resulta demasiado oneroso para el SAT.
La Sedena acostumbra litigar intensamente para defenderse de deudas fiscales, sobre todo contra autoridades estatales que pretenden cobrarle por conceptos como agua y predial, pero también tiene desacuerdos ocasionales con el SAT en temas como importación de armamento y equipo bélico.

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