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Arriba del ring con Kulikitaka

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CARLOS ROJAS

FOTOS: GUILLERMO BELLO

Pachuca.- La lucha libre ha sido uno de los deportes más emblemáticos en México y sobre todo en Hidalgo. Hoy en día en Pachuca existen varios luchadores que siguen dándole vida a ese deporte, es el caso de Kulikitaka; Libre por convicción Independiente de Hidalgo entrevistó a ese prócer del pancracio local.

Kulikitaka es un luchador pachuqueño que se formó en el Gimnasio del Valle. Desde que era un adolescente se sintió atraído por ese deporte, sin embargo, al principio solo fue un pasatiempo.

“Tenía 13 años, iba en segundo de secundaria, cuando tuve mi primer acercamiento real a un entrenamiento de lucha libre. Fue algo muy chistoso, recuerdo que fue por diciembre de 2009 cuando asistí a una función de lucha libre que se organizaba en Soriana del Valle, donde mi padre trabajaba como jefe de seguridad, y es ahí donde nacen esas ganas.

“Mi papá conocía a alguien que le recomendó un lugar para llevarme a entrenar y, para mi sorpresa, aquellos que había visto luchar ese día eran los mismos con los que entrené… era muy curioso que fueran luchadores que tenían 12 o 13 años, tenían mi edad, y entonces al verlos a ellos es donde pienso que yo también podía estar ahí.”
Una persona siempre espera que el principal apoyo provenga de la familia, pues esta es una parte fundamental de cada individuo, explicó, por lo que a pesar de encontrarse con negativas para practicar ese deporte por parte de su madre, al final toda su familia se volvió un eslabón muy importante en sus inicios como luchador.

“Al principio mi mamá era la que se negaba, pero al final ella fue la que terminó convenciendo a mi papá, ya que ella pensaba que solo sería un pasatiempo y que después de que viviera la experiencia de lo que es un entrenamiento real de lucha libre y de todo el esfuerzo físico que se requiere, se me iban a pasar las ganas de continuar, pero no sabía en la bronca que se estaba metiendo, desde ese momento yo me enamoré del deporte.”

A pesar de que sus inicios no fueron fáciles debido al desgaste físico por el que pasó, no dejó que eso lo detuviera y siguió regresando a los entrenamientos con las mismas ganas, decidido a convertirse en un luchador.

“Muchos, después del primer día, deciden no regresar, pero no fue mi caso. Otro motivo por el que continué fue que siempre me hicieron sentir como en casa, y siempre lo voy a decir: el Gimnasio del Valle es mi hogar. Mis compañeros siempre se portaron bien, yo he escuchado historias de que el primer día tus compañeros te hacen la vida de cuadritos, pero yo siempre me sentí muy cómodo; pero era más convicción mía, esas ganas de aspirar a ser el mejor, era más un reto personal… y yo notaba que también era bueno, podía percibir que realmente tenía las condiciones necesarias y así me lo hacía sentir mi maestro, el luchador Campesino del Valle.”

Después de dedicarle todo su esfuerzo, Kulikitaka debutó a los 14 años, casi a la misma edad que su máximo ídolo: Rey Misterio Junior.

“Rey Misterio debutó a los 15 años en el atrio de un iglesia, yo debuté a los 14 años también en el atrio de una iglesia en el municipio donde nació mi abuelo, Tlanalapa… también tenía un gran gusto por la lucha libre y él fue uno de los pioneros en Pachuca, incluso llegó a fundar una arena.

“Poder debutar en el lugar de donde viene mi abuelo y un año antes que mi máximo ídolo, fue muy significativo para mí, toda mi familia estuvo presente.”
Luego de prepararse para su lucha inaugural y del nerviosismo que ello significó, no tuvo tiempo de pensar en el nombre que utilizaría.

“Yo pensaba con qué nombre iba a debutar, pero mi entrenador me dijo: ‘Tú no te preocupes, tu nombre ya está’… yo me imaginaba algo totalmente diferente.

“A mí me apodaban Kuli por un comercial de esa época, y de ahí nació el nombre Kulikitaka. Me dijeron que solo usara un antifaz o algo de ese tipo… y realmente era algo que a mí no me preocupaba, estaba más preocupado por lo que iba a pasar en el ring… fue ahí donde mi familia me ayudó, mi papá armó algo rápido y entonces cuando vi ya tenía lista mi máscara, la cual actualmente se caracteriza porque se le añadieron unas rastas.”

Kulikitaka es un luchador entregado a lo que hace, a pesar de que en ocasiones ha pensado en dejar el deporte, sin embargo, siempre se ha entregado al 100 por ciento cuando está arriba del ring, debido al público, pues no importa si solo son 20 personas, él hará todo lo posible para que estas disfruten de un buen espectáculo, detalló.
Manifestó que espera que en un futuro pueda instalarse una comisión de lucha libre en Pachuca, a pesar de los problemas que han existido para llegar a un acuerdo entre los implicados; agregó que deben dejarse a un lado los intereses personales para obtener algo que beneficie a todos, y así el deporte de los costalazos continúe siendo parte fundamental de la cultura mexicana e hidalguense.

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