EL SÉPTIMO
ESTADO

Gracias a las experiencias, las situaciones pueden reinterpretarse y convertirse en aprendizajes significativos; la vida misma nos plantea desafíos, ahí donde todas nuestras competencias, habilidades y conocimientos se pondrán en juego para enfrentar una situación que exija estos recursos. Sin embargo, poca es nuestra sensibilización respecto a ello y preferimos estar en una posición más cómoda, hecho que no solo perjudica a otros, sino también a nosotros mismos, ya que la vida misma también nos plantea oportunidades y disfrutes, que de no contar con un desarrollo de nuestra sensibilidad afectiva, estaremos impedidos de acceder a fuentes de placer que no exigen dinero, como el disfrute de lo estético, etcétera.
La siguiente suma nos lo dice más claro: Mente (de forma autónoma o con el acompañamiento de un mediador) + el entorno + conocimiento = Experiencia y aprendizaje significativo.
A continuación María Acaso, pedagoga disruptiva de España, nos propone cinco ideas o microrevoluciones que fomentan el cambio y revolucionan la forma de enseñar:
1. Lo que los profesores enseñamos no es lo que los estudiantes aprenden.
2. Los profesores debemos ser democráticos en el patio y en el aula, o lo que es lo mismo, el poder en el aula es compartido: entre profesores y alumnos. Aceptar la relación entre alumno-alumno y profesor-alumno.
3. No pensamos con la cabeza, pensamos con el cuerpo. Por lo tanto debemos aceptar los afectos y las emociones como elementos co-sustanciales a la experiencia de enseñanza-aprendizaje.
4. La experiencia de aburrimiento en el aula no es obligatoria, sino que hay que evitarla. Los alumnos no quieren malgastar su tiempo en estudiar porque lo que quieren es aprender, aprender es sexy, está relacionado con el placer, con la motivación, con la efervescencia. Unir placer con esfuerzo, disciplina y constancia, evitaría muchas derivaciones de la actividad juvenil a actividades que no conlleven ninguna de esas tres características.
5. La única forma de evaluar no es el examen. El examen es una fuente de ansiedad. Pasemos de una educación basada en la evaluación por una educación basada en el aprendizaje. Diseñar métodos alternativos al numérico para determinar que el estudiante ha aprendido.
La relación alumno-profesor puede ser contextualizada a la de hijo-padre. Rosa Barocio, una maestra y conferencista internacional de Puebla, ha creado una colección de libros en base a su experiencia como docente y su vida como madre, conocimientos que nos son comunes, pero que traducidos a metodologías muy prácticas nos permiten desde un lenguaje accesible y basado en el afecto: “Disciplinar con amor” a nuestros hijos e hijas.
¿Usted cómo disciplina a otros?

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