Ascienden los muertos a plaza Juárez

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Ascienden los muertos a plaza Juárez

Pachuca- La Secretaría de Cultura del estado inauguró el monumental altar de muertos en la plaza Juárez, y que además busca romper el Récord Guinness como el más grande del mundo.

La festividad del culto a los muertos, con raíces prehispánicas, forma parte del patrimonio inmaterial de la humanidad desde 2008, del que Hidalgo es digno representante; en la edición de este año resaltan los elementos que componen la festividad
del Xantolo.

“Se transmutan en danzantes-ancestros sin rostro, por eso cubren sus caras; según los habitantes de esa comunidad, los antepasados son los mismos para todos los pobladores”,

Joel Lara González
Etnohistoriador

Para entrar en el certamen fue enviada información, vídeos y certificados topográficos ante notario, así como la lista de los materiales que se utilizaron en la ofrenda al comité organizador de los Records Guinness con Sede en Nueva York, con la finalidad de cumplir con los requisitos establecidos.

Los organizadores de la mega ofrenda esperan que la muestra elaborada por manos hidalguenses sea visitada por cien mil personas en los próximos días, en los que se llevan a cabo las festividades propias del Día de Muertos.

Inician Rituales de vida y muerte

Este fin de semana comenzaron en diversos puntos de la capital las conmemoraciones de Día de Muertos, ayer el centro cultural del Ferrocarril abrió la cartelera de los Rituales de vida y muerte que congregaron a diversas comunidades hidalguenses.

Una de las danzas ancestrales más importantes de la región Huasteca, celebrada en el barrio de La Ceiba en Huejutla, se presentó en la capital como parte de las festividades de Día de Muertos

Aunque la Danza de Cuanegros se celebra en distintas partes de la región Huasteca, el caso específico de los nahuas de Chililico representa el llamado a los ancestros en su regreso al mundo de los vivos, explicó Joel Lara González.

El nombre de la danza tiene su origen en el náhuatl: cuahuehue (viejo de madera) y tlaquastecapantlalli (tierra de la Huasteca). Al paso de los siglos cuahuehue se transformó en Cuanegros (los viejos que danzan con máscaras de madera), y tlaquastecapantlalli, que significa los que están o danzan en la tierra de la Huasteca.

En una primera parte, en el contexto festivo del Micca Ilhuitl, cuya acepción más cercana refiere al Día de Muertos, la danza recorre los ocho barrios de la comunidad hidalguense para concluir en su segunda parte con el “destape”, acto en el que los danzantes se quitan las máscaras y paliacates de sus rostros para dejar de ser ese vínculo material entre el mundo de los vivos y el de los muertos.

La danza solo es realizada por los varones de distintas edades, quienes interpretan a las “viejas” y a los “viejos”. Los primeros cubren sus rostros con un paliacate, mientras que los segundos con una máscara de madera o de materiales sintéticos.

“Se transmutan en danzantes-ancestros sin rostro, por eso cubren sus caras; según los habitantes de esa comunidad, los antepasados son los mismos para todos los pobladores”, explicó el etnohistoriador Joel Lara González.

La música guía a los Cuanegros en la danza, quienes llevan consigo para todas las casas del barrio de La Ceiba, la “presencia”, los poderes curativos y la protección de los que son representados por los danzantes.

La plaza Juárez y el centro cultural del Ferrocarril fueron las receptoras de las interpretaciones de esas tradiciones que forman parte emblemática de esa región.

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