El dinosaurio respira fortalecido por los resultados de los recientes comicios, pero gana perdiendo, la legitimidad marca una tendencia decreciente, mientras que la legalidad cada vez es más cuestionada por las prácticas antidemocráticas, si hubiera ganado cualquiera de los otros partidos, ¿la situación del país mejoraría?
La política está determinada por la dinámica económica, y el modelo económico transnacionalizador ha colocado como motor a la gran empresa global a costa de eliminar o mercantilizar los derechos humanos y las prestaciones sociales, la evidencia no solo está en la privatización de los servicios médicos, sino en las condiciones laborales en detrimento del trabajador por causa de enfermedad, lo de invalides, vejes y muerte que estipulaba la antigua ley del IMSS ya es historia. La informalidad laboral se erige como evidencia, las contrataciones a través de honorarios se incrementan porque por esa modalidad el trabajador o empleado no tiene derecho a prestaciones sociales.
El modelo privatizador y depredador de los derechos humanos y de las prestaciones sociales fue implantado en la década de 1980 y ha venido fortaleciéndose, independientemente de quién haya llegado a la presidencia de la República; los presidentes surgidos tanto del PRI como del PAN han sido fieles a ese modelo neoliberal depredador del bienestar de la mayoría de los mexicanos, el incremento del número de pobres ha llegado a mostrar la simetría de la concentración-pobreza, porque mientras uno por ciento de la población concentra 90 por ciento de la riqueza nacional, por el otro lado está 90 por ciento de los mexicanos que se distribuye uno por ciento del ingreso nacional, ese abismo denota lo antisocial del modelo económico neoliberal aplicado hasta hoy.
Pero también hay otra asimetría, por un lado los sectores más dinámicos de la economía nacional son la megabanca extranjera con millonarias utilidades, así como la industria automotriz; en 2015, Peña Nieto anunció que “México es ya una potencia mundial en el sector automotriz”, la inversión anunciada ese año fue de 26 mil 600 millones de dólares.
Guanajuato es un enclave de la gran empresa automotriz y también casi una colonia japonesa, porque solo a ellos los contratan las empresas ahí establecidas. Las implicaciones económicas inmediatas es el encarecimiento de los inmuebles.
La empresa transnacional busca cuatro factores en las economías emergentes como la nuestra, la principal es la mano de obra barata para que realicen las actividades de menor valor, la segunda bajos impuestos, como lo declaró el presidente de BBV-Bancomer; también vienen por los recursos naturales, y finalmente por posicionamientos estratégicos de mercado, es decir, dominan los mercados, como los del agua, los alimentos industrializados, los fármacos, que no medicamentos porque no curan; su soporte es la propiedad intelectual, porque son los extranjeros los que dominan la generación de patentes en nuestro país, el conocimiento protegido mediante la propiedad intelectual constituye el factor estratégico de la economía del conocimiento en la globalización, lo cual es resultado del desarrollo científico y tecnológico como de la innovación.
¿Acaso conoce usted una empresa transnacional que no realice I+D+i? Todas las empresas transnacionales están constantemente generando más valor agregado a sus productos y servicios, lo cual debe entenderse como mayor contenido de conocimiento. Mientras que las mipymes mexicanas que son la base de 70 por ciento del empleo en el país, están alejadas de las prácticas científicas y tecnológicas, cuyo rezago las hace carentes de competitividad.
Mientras eso sucede al interior de la economía nacional, vemos cómo las remesas han incrementado, en 1995 entraron a México 3 mil 673 millones de dólares, pero en 2016 el monto ascendió a 26 mil 970 millones de dólares, según datos del Banco de México. Por su parte, la inversión pública, o sea la que hace el gobierno, fue en 2016 de tan solo 712 mil millones de devaluados pesos, 21 por ciento inferior al monto registrado en 2015; en tanto que la inversión extranjera directa fue de 26 mil millones 738 mil dólares, 5.8 por ciento menor que la de 2015.
Esa situación constituye una asimetría, porque el gobierno debería ser el rector de la economía nacional, pero la inversión, la tecnología y las empresas que mueven a la economía son de los extranjeros, y de no ser por los migrantes, México estaría aún más hundido, sus remesas demuestran que los mexicanos son altamente productivos, pero como el modelo económico no está diseñado para los mexicanos, los migrantes se vieron en la necesidad de irse.
Al agudizarse la desigualdad en los niveles de bienestar, la criminalidad y la violencia incrementan, vivimos la “Edad de la ira” como lo dice Pankaj Mishra en su libro del mismo nombre, o como dice Noam Chomsky “vivimos la era del resentimiento contra las políticas socioeconómicas neoliberales que han dañado a la mayoría de la población” y son las causantes de la pobreza y la insultante desigualdad. ¿No lo cree usted así?

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