Por ahí escondido en un rincón de la página web de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo (Semarnath) se encuentra el ranking de los municipios más contaminados de la entidad. No sorprende que en esa lista se ubiquen municipios situados en el sur del estado, en las zonas más urbanizadas y con una importante actividad industrial. Lo que es una sorpresa es que no es Tula el municipio con más polución, sino Atitalaquia, que si bien se encuentra en su zona de influencia, no figuraba por esa razón. Este índice abre muchas preguntas y merece un diagnóstico preciso respecto de las causas que han llevado a que Atitalaquia tenga encendida la alerta naranja por haber alcanzado 105 puntos en el ranking. Por su parte, Pachuca, segundo lugar en contaminación, alcanzó 80 puntos, mientras que Tula, uno de los lugares más contaminados del planeta, se encuentra en el tercer sitio con 75 puntos. Tizayuca, que ya es un municipio conurbado con la Zona Metropolitana del Valle de México, ocupa el cuarto lugar estatal con 70 puntos. Los niveles de contaminación de esos cuatro municipios deben ser estudiados y prever, antes de que sea demasiado tarde, medidas de mitigación. ¿Ya no es disparatado pensar en un Hoy no circula para la Zona Metropolitana de Pachuca? ¿Deben descentralizarse ciertas industrias en la zona Tula-Tepeji? Son respuestas que deben contestar pronto las autoridades, pues el futuro ya está aquí. De filón. Le tomamos la palabra al gobernador Omar Fayad cuando dice que el gobierno del estado no tolerará tráfico de influencias o conflicto de interés de servidores públicos. El problema, debemos entenderlo todos, no está en los medios de comunicación que dan voz a quien señala falta de compromiso con el servicio o bien que otorga.

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