El aumento del precio de la gasolina muestra diferentes puntos de vista con matices que van desde los factores que propiciaron la quiebra de Pemex, la revisión de la fórmula para el cálculo del precio final de gasolina, hasta el papel de los congresistas debido al aumento en casi 40 por ciento que según la industria privada en el impuestos al precio final de la gasolina, y que demostró al parecer para un amplio sector de la ciudadanía el desatino que existe en nuestro Congreso, y que dio como resultado una andanada de reacciones adversas, debido al doble discurso y a la hipocresía política que llevó a los diputados sin ningún objeción a elevar el impuestos a la gasolina con todo lo que implica, y que dejan en claro que los representantes creen que los aprietos económicos de ninguna manera deben ser parejos; por lo menos no para ellos.
Por otro lado, a decir de Luis Pazos, los factores de quiebra de Pemex están relacionados a “la competencia internacional, el aumento de la oferta de petróleo en cerca de seis veces, la falta de tecnología, la falta de recursos para explotar los yacimientos, y que fueron los factores que llevaron a la apertura de Pemex a capital privado”. Y agrega que “la baja de precio del petróleo no quebró a Pemex, solo evidenció su ineficiencia y corrupción como principales causas de su quiebra, incrementando sus pérdidas y sus deudas”, asimismo dijo que “en un reciente plan de negocios de Pemex intenta convencer a sus acreedores de su viabilidad, a través de atraer a socios para la extracción y refinación de petróleo, y si no le tocará al pueblo de México, por medio de impuestos, cubrir las pérdidas abusivas de pensiones, sobreprecios a contratistas corruptos en asociación con funcionarios y políticos que han saqueado Pemex”.
Entre tanto, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) acepta el aumento y lo matiza proponiendo una revisión seria y objetiva de la fórmula empleada para determinar el precio final, en el que un componente importante son los impuestos que se aplican a dichos combustibles y que representan casi un 40 por ciento del precio final, en conjunción de autoridades hacendarias y del sector energético conjuntamente con la IP para analizar la composición del precio final.
Finalmente, está el otro matiz, el que indica que la economía desde luego sí es importante y que un país en vías de desarrollo como el nuestro no puede evitar los escollos de la economía mundial por su incapacidad en crear empleos, hacer crecer el mercado interno y el lastre de la devaluación causada en parte por la corrupción, pero que a la par de la economía esta no debe por ningún motivo desvincularse de las otras dimensiones de la realidad. En efecto, se debe crecer, pero se debe comenzar desde adentro sin cometer el error de postergar los grandes temas que preocupan a la ciudadanía mexicana. ¡Enhorabuena¡, con mis mejores deseos, feliz 2017.

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Doctor en ciencias de los materiales, ingeniero minero metalúrgico por la UAEH y maestro en ciencias en geología minera por el Instituto Politécnico Nacional. Profesor investigador de la Autónoma de Hidalgo y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Colabora en Libre por convicción Independiente de Hidalgo desde 2009.