AUNQUE USTED ASÍ LO CREA MITO: No nos salen más lunares

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lunares

Es dicho, de manera incorrecta, que se nace con una cantidad de lunares determinada y que no deben salir nuevos. Lo importante es saber que existen lunares o nevos, y que son muy frecuentes. Esos se forman cuando las células pigmentadas (melanocitos) crecen agrupadas. Usualmente nacemos sin ellos, aparecen durante la niñez y siguen formándose en la mayoría de las personas hasta cerca de los 40 años. Tienden a desaparecer en las personas de mayor edad.

Los lunares tienen un patrón de crecimiento bastante característico: generalmente, son lesiones amarronadas, planas, redondas, semejantes a una peca, con el tiempo aumentan de tamaño, pueden adquirir pelos, elevarse sobre la superficie de la piel, y muy lentamente van perdiendo el color hasta desaparecer. Los nevos o lunares tienden a pigmentarse luego de exposición solar, el embarazo o cuando se reciben tratamientos oncológicos. Debe tenerse cuidado con aquéllos que miden más de 5 milímetros y con los que tengan un patrón distinto a los del resto del cuerpo.

El dermatólogo debe examinar periódicamente los lunares en un paciente. No obstante, puede realizarse un autoexamen conocido como ABCD, si el lunar presenta alguna de estas características, debe atenderse: A (asimetría): una de las mitades del lunar no es igual a la otra.

B (borde): la terminación del lunar es irregular o presenta escotaduras.

C (color): el color característico del lunar se intensifica o empieza a cambiar y presenta áreas azuladas o rojizas.

D (diámetro): el lunar mide más de 5 milímetros.

Semblanza

La misión primordial de este libro es la de eliminar los estigmas, estereotipos y “mala cara” que tiene la ciencia –en especial en este país–. La ciencia, así como el arte o la historia, para ser promovida correctamente tiene que ser platicadita con ejemplos prácticos y de importancia para la vida diaria. La ciencia por sí misma es atractiva y es, esencialmente, el mejor juego que tienen las personas jóvenes y los adultos, ya que esa misma curiosidad que tienen los niños se aplica siempre con las investigaciones y experimentos científicos. El propósito de la ciencia es el entendimiento de las cosas que nos ayudarán a persistir hasta que el cosmos lo permita.

En esta obra se explican los conceptos más emblemáticos de la geología, la biología, la física y la química, así como las relaciones entre ellas y también las aportaciones más importantes que hicieron grandes personajes de la ciencia, sin las cuales no podríamos explicar nuestra existencia ni la de nuestro entorno.

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