Uno de los grandes problemas que acarrean los gobiernos municipales es la improvisación del funcionariado, en ciertos casos, desde quienes encabezan las administraciones hasta los encargados de despacho. Esa falta de preparación, no necesariamente académica sino de sensibilidad social, provoca que existan huecos de atención a asuntos mucho más importantes que pavimentaciones o banquetas. La atención a la niñez y adolescencia cobra especial relevancia por lo delicado del tema per se. Una adecuada política pública implementada por las administraciones locales restaría vulnerabilidad a ese sector. Sin embargo, de acuerdo con el activista Rafael Castelán Martínez, solo 10 por ciento de las demarcaciones hidalguenses cumple con acciones orientadas al respeto a los derechos de niñas, niños y adolescentes. En la mayoría de los municipios, los programas gubernamentales son limitados, repetitivos y, en el peor de los casos, infructuosos y sin impacto. Para muestra dos ejemplos. Según cifras del Centro de Atención Integral a las Adicciones, por su costo y accesibilidad, el “cristal” es la principal droga consumida en municipios de la región Tulancingo, donde, según el organismo, su uso inicia desde los 12 años. Por otra parte, de acuerdo con el secretario de Salud estatal Marco Antonio Escamilla, esa problemática se extiende a zonas rurales donde la adicción a sustancias tóxicas se suma al consumo de bebidas alcohólicas entre jóvenes menores de 16 años. Esa situación azota principalmente a demarcaciones de la Sierra Otomí-Tepehua, una de las de mayor marginación en la entidad, reconoció el funcionario a mediados del año pasado durante una gira por la región. Por esa razón, las administraciones locales están obligadas a generar estrategias orientadas a resolver los problemas que enfrentan niños, niñas y adolescentes en cada entorno, sin importar que existan cambios de gobierno. En el colofón de las actuales alcaldías, ese llamado de la Red por los Derechos de la Infancia en México representa una oportunidad para redimir la falta de atención hacia el sector infantil. Aunque a decir verdad, suena complicado pues la mayoría ya bajó la cortina. De filón. Hablando de oportunidades, hoy inicia el segundo periodo ordinario de sesiones correspondiente al segundo año de trabajo de la 64 Legislatura local, donde esperamos que la 4T termine de aterrizar en suelo hidalguense.

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