Pioneros del llamado power pop, exitosos comercialmente, con un estilo similar al de Los Beatles, se les consideró como sus posibles sucesores. Pero fueron parte de un gran fraude que llevó a sus dos principales compositores por la senda del suicidio.

Badfinger o Mal Dedo fue un grupo británico, originario de Gales, que en su comienzo a inicios de la década de 1960 se llamaron Los Iveys, integrados por Peter Ham, Ron Griffiths, Dai Jenkins. Sin embargo, cambiaron su nombre por Las Panteras, Los Terciopelos Negros y Los Salvajes.

En 1965 se integró Mike Gibbins, con quien ganaron notoriedad, por lo que algunos sellos discográficos comenzaron a interesarse en contratarlos. En 1967, Jenkins los dejó y fue reemplazado por Tom Evans. Posteriormente, lograron firmar un contrato con Apple Records (sello que es propiedad de los Beatles).

En julio de 1968 fue lanzado su primer sencillo “Quizás mañana”, que no logró el éxito esperado. Al llamar la atención de Paul McCartney, les otorgó una de sus composiciones titulada “Ven a conseguirlo”, la cual tuvo un éxito significativo en Inglaterra y Estados Unidos.

Griffiths abandonó la banda, por lo que Evans pasó a ser el bajista, reemplazado con Hamish Stuart (del grupo La Mermelada), declinando por Joey Molland. En 1969, pasaron a llamarse Badfinger (nombre inspirado en el título preliminar de la canción “Con una pequeña ayuda de mis amigos”, de Los Beatles, (El boogie del mal dedo).

Su siguiente álbum fue titulado Música cristiana mágica (el primero con su nombre definitivo) que contenía canciones de la película El cristiano mágico, con remixes de canciones de Los Iveys, que incluía el tema “Continua hasta mañana”.

En 1970, el disco denominado No dice incluyó los exitosos sencillos “No importa qué” y “Sin ti”, canción que posteriormente Harry Nilsson convertiría en un hit internacional. Ese álbum fue bien aceptado por la crítica y es considerado uno de sus mejores.

De mayo a septiembre del mismo año, Evans, Molland y Gibbins intervinieron en el mítico álbum de Harrison Todas las cosas pueden pasar. Se vieron en la necesidad de contratar como su manager a Stan Polley, quien se encargó de reorganizar sus finanzas y posteriormente tendría una mala participación con la agrupación, ya que fue relacionado con un supuesto fraude millonario.

Badfinger creció en conjunto y las individualidades comenzaron a tomar forma, tanto en el escenario como en el estudio. En 1971, presentaron su siguiente material Derecho para arriba, que contenía algunos éxitos como “Día tras día” y “Niña triste”, producidos por George Harrison y Todd Rundgren. A pesar del éxito comercial, Apple no llevó a cabo la promocionó suficiente, por lo que surgieron problemas con el sello, lo que originó una serie de dificultades que ocasionaron en que no pudiera editar un nuevo álbum.

El primero de agosto, los cuatro participaron en el legendario concierto para Bangladesh organizado por Harrison. Durante 1972 se dedicaron a realizar presentaciones en directo. En ese periodo, Gibbins abandonó el grupo temporalmente, motivado por la crítica situación financiera de Apple, además de que Polley negoció un contrato millonario con Warner records antes de que concluyera su relación con Apple.

La banda editó Asno a finales de 1973, previo a que Apple entrara en bancarrota, algo que les impediría recibir las regalías ganadas en varios años. En 1974, fue editado su disco epónimo, ya con su nueva marca, que está influenciado considerablemente por el sonido de Los Beatles, sin alcanzar el éxito en ventas, dándoles a entender que ya había pasado su momento de gloria.

No obstante, se embarcaron en una gira por la Unión Americana en la que solo pudieron actuar y presentarse en bares y pequeños auditorios, sin mucha taquilla, ese mismo año entraron en los estudios de grabación del país vecino, resultando el LP Deseo que estés aquí, el cual fue retirado del mercado por su casa grabadora a las pocas semanas de su salida, por recomendación de sus representantes legales. Los problemas económicos del grupo se volvieron notorios cuando millones de dólares, que les pertenecían, desaparecieron. Lograron grabar otro álbum para Warner titulado Dirigir primero, el cual no fue editado en ese momento (hasta el año 2000).

A principios de 1975, Warner canceló el contrato con Badfinger y la crisis económica los llevó a una serie de demandas. Por lo que el 23 de abril de 1975, Peter Ham, con 27 años, se ahorcó en su garaje, dejando una nota de suicidio con una postdata dedicada a su manager: Stan Polley, quien los dejo en la ruina.

Los siguientes años intentaron seguir, en 1979, pusieron en el mercado Ondas de aire, con el baterista Peter Clarke y el exteclista de Yes, Tony Kaye. Los conflictos legales y artísticos entre los integrantes se profundizaron y tras una discusión telefónica de Molland y Evans, este último también se ahorcó el 19 de noviembre de 1983, en el jardín de su casa en Richmond, Inglaterra. Después, el resto de los integrantes iniciaron algunos proyectos en solitario y en algunas ocasiones han rendido tributo a su época gloriosa.

Hasta la próxima. Recuerden, es solo rock and roll, pero nos gusta.

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